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martes, 4 de agosto de 2009

Perú: Los fantasmas del pasado de Alan García y el petroleo de la Amazonía

En las últimas semanas, las protestas populares nuevamente reeditan la historia de los movimientos populares en Perú. Lo muestran los hechos violentos que se han dado lugar, en la región amazónica, los reproches de rechazo se posan en los decretos legislativos que abren a aquella región para la inversión privada (petróleo), la población indígena condenó con un levantamiento de repulsa que culminó en tragedia (según cifras oficiales, 24 policías y 10 civiles muertos, y centenares de heridos), se une a esto, las constantes demandas sindicales y manifestaciones públicas de varios sectores de la sociedad civil, (como profesores, transportistas, y grupos de izquierda que piden la convocatoria a una Asamblea constituyente), quienes objetan el aumento de la pobreza, el desempleo y la exigua redistribución de los réditos nacionales en beneficio de la población nacional.
La Administración de Alan García-AG desde su llegada al poder, en 2006, se planteó como retos para la reconstrucción de la credibilidad de las instituciones democráticas, el mantenimiento de la estabilidad y el crecimiento económico (a través de unas finanzas públicas ordenadas y la disponibilidad de reservas internacionales, el fortalecimiento del Banco Central, la Oficina Fiscal y la Superintendencia de Bancos) y la reducción de la pobreza.

A raíz de los acontecimientos del petróleo, una parte de la opinión vuelve a la carga, con la memoria histórica del lastre que dejó el primer gobierno de AG en los años '80, a pesar de sus tintes populistas, pero, más pronto que tarde condujo al país a un colapso económico sin precedentes (hiperinflación, corrupción, tráfico de influencias, narcotráfico, etc.), que hizo del país un terreno fértil para la incursión de los movimientos guerrilleros, como Sendero Luminoso (maoísta), y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (indigenista), cuyos movimientos se extinguieron con el gobierno de Fujimori quien sucedió a AG, parecía que con aquel, el país había recuperado la estabilidad, el crecimiento económico y la cordura, pero para el pueblo era sólo un espejismo; ya que la semilla de la corrupción política seguía pesando en las espaldas del Gob.

El pueblo exhausto pronto perdió la memoria, y AG nuevamente se alza con la presidencia en 2006, quien dio la impresión de haber asumido una postura más abierta al libre mercado y proclive a las reformas internas, la oposición por su parte, sin líderes nacionales diezmada de capital le facilitó el ascenso al poder. Las promesas fueron agua de borraja para el pueblo; con pocos resultados para la sociedad. Ahora es cuando una parte del pueblo recuerda el primer gobierno de AG, su reputación le persigue como la sombra. Las alusiones hoy le ponen nuevamente en el filo de la navaja y podría ser fuente de futuras inestabilidades políticas, sino atiende pronto a una población famélica que se desbanda camino de la inmigración, AG debía evitar con urgencia que la miseria se apuntale en las clases populares y la inseguridad se adueñe de las calles.

La impopularidad de AG cae, un sondeo de la Universidad Católica, indica que la tasa de aceptación de García ha caído de un 35% al 25%, en los últimos meses. La opinión mayoritaria cree que la tasa de inflación, es mayor que la que señalan las cifras oficiales, otros creen que la corrupción ha minado ya el partido oficial (APRA); se suma a esto, el recuerdo del escándalo petrolero de Rómulo León, quien fue acusado de corrupción cuando ocupó el cargo de Ministro de Agricultura durante el primer gobierno de AG, lo que ha encendido nuevamente la antorcha de los adversarios.

Como es natural, la inestabilidad interna se alimenta de los conflictos sociales, muchos de ellos denunciados por los indígenas y tienen su origen en las actividades de exploración y/o explotación de la minería y los hidrocarburos en zonas protegidas, la expresión de malestar social se adereza por el escaso beneficio directo para el pueblo a pesar del crecimiento económico sostenido durante los últimos años. En el mes de octubre de 2008, según la revista “The Economist”, la Defensoría del Pueblo, se registró 189 conflictos sociales, más del doble de la cifra del año anterior. Por otro lado, la presencia del narcotráfico y la fragmentación política dentro del partido de gobierno (APRA), sin una mayoría en el Congreso, será difícil llevar adelante un programa de consenso que coordine una estrategia de crecimiento, desarrollo y estabilidad para el país. Este panorama, podría poner en peligro los flujos de inversión extranjera directa que Perú venía recibiendo desde la década pasada.
A pesar de los indicadores macroeconómicos favorables que ha registrado el país como la tasa de crecimiento del 9,8% durante 2008, y una inflación de un dígito (una de las más bajas de la región), durante casi la mitad de su quinquenio presidencial, AG ha tenido que reemplazar su gabinete forzado por los escándalos de corrupción, lo que dificulta un restablecimiento de confianza, el recurso de un cambio del recambio puede seguir debilitando su imagen de aquel ante la opinión pública.

AG desde su llegada al poder ha experimentado dos importantes crisis de Gob. El primer Gabinete, a cargo del Ministro Jorge del Castillo fue disuelto luego del escándalo de los Petroaudios, al demostrarse que personajes del partido de Gobierno estaban asociados con hechos de corrupción, con licencias que concedían la exploración petrolera ilegales. El segundo Gabinete, encabezado por Yehude Simon, fue "dinamitado", recientemente por la protesta continua de la población indígena de la selva amazónica contra el paquete de leyes aprobadas según ellos que atentaba contra el medio ambiente y la propiedad de sus tierras. Sobre este último aspecto, el presidente García responsabiliza a los partidos de izquierda y al líder opositor Ollanta Humala (antiguo militar nacionalista, contra quien él se enfrentó en las elecciones presidenciales en 2006) como causantes de los brotes de violencia.

El sector gubernamental acusa, inclusive, al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de formar y financiar estos grupos, mientras que Humala acusa al gobierno de tratar de distraer la atención interna de su propia incompetencia. Es probable que los grupos de izquierda estén participando en los hechos de protesta, la mano larga que les da aquel Gobierno es casi evidene (quien aspira a extender su modelo político dentro de la región como una alternativa a las democracias de libre mercado). Aunque los hechos son de naturaleza política, intrínsecos a la realidad compleja que tiene la sociedad peruana, desde el punto de vista étnico-cultural y social, no quita importancia la contundente realidad económica en que se sume la sociedad peruana.

Es posible percibir, que los hechos de violencia local sucedidos en la región amazónica (cierre de caminos, incendio de estaciones de policía, etc.) aunque aislados del contexto del país fueran parte de un complot para intentar minar la democracia o la economía de libre mercado, y una oportunidad de expresión y presión, de los grupos indígenas y ecologistas como un camino más corto para lograr sus metas, en lugar de buscar la vía parlamentaria.
La población peruana, es consciente de la fuerte inversión extranjera que ha habido en el país y la elevación de los precios de las materias primas, así el flujo de ingresos nacionales es creciente, pero, a día de hoy, no se aprecia ninguna reinversión de esos ingresos, para crear nuevas fuentes de trabajo, infraestructura, mejoramiento de la educación y de los servicios sanitarios. Una situación que le pone al país en alto riesgo de caer en manos de un gobierno populista que avanza con paso firme en todo el subcontinente; sólo falta aumentar algunos grados la convulción social, para que éstos se hagan con el poder. Perú, de los pocos países que ha manejado una economía ordenada, no sería justo, que los resultados no los pueda percibir el pueblo, en cambio los hechos de corrupción sigan condenando nuevamente al Gob. M. Reyes

El déficit público español.


Los medios de comunicación se hicieron eco de las palabras del Gob. sobre nuestra posición en el concierto internacional, como que somos la octava potencia económica mundial, que estábamos mejor blindados frente a la crisis que otros, cuando en realidad la cosa iba de Guatemala a guatepeor. Dichos discursos triunfalistas, ciertamente sobrestimados, intentaban tranquilizar, pero, la opinión no creía en aquellas frases, por el contrario, ella creía que eran sugestivos castillos de naipes, y en efecto, vimos como se derrumbaban uno a uno con el leve soplillo de la realidad. La simple ubicación de nuestro país respecto a los países de nuestro entorno nos ilustra. Cotejemos, por ejemplo, las autopistas belgas con las españolas, el estado de bienestar español con el francés (becas, ayudas sociales, ayudas para el alojamiento, transporte, etc.), el sistema de protección social español con el alemán… Podríamos hacer una lista casi interminable que haría tabla rasa liquidando aquel triunfalismo de los que venden humo a diestra y siniestra que pretendendiendo distraer al pueblo.

Sin embargo, aquellos países que disfrutan de unos avances sociales dignos, han tenido que financiarlos de alguna manera, y en economía, el dinero del Estado viene de sus propios ciudadanos, por lo que, las comodidades que aquellos países disfrutan, son pagados a veces a unos precios excesivos para el contribuyente.

Esto es especialmente relevante en un momento como el presente. La crisis actual ha forzado a los diferentes gobiernos a realizar esfuerzos en algunos casos sin precedentes. Las autoridades se han empleado a fondo en mitigar los efectos negativos de la crisis y han creado planes de choque para relanzar las economías. Las actuaciones se pueden clasificar en dos bloques de medidas según el Banco de España. Un tipo serían aquellas destinadas a apuntalar el sistema financiero, y otro las dirigidas a fomentar el gasto, éstas son dos de las características más relevantes de la crisis. España se ha inscrito en esta tendencia de política económica.
Por otro lado, en la zona Euro, la política fiscal es el único instrumento de estabilización que tienen los países bajo su control, lo que ha permitido mitigar, el descenso de la actividad fruto la crisis, aunque dichas medidas hayan afectado poco al paro galopante que enfrenta el país.
Efectivamente, el esfuerzo fiscal en España ha sido mayor que en otros países del entorno, lo que ha dado como resultado una caída menor de la actividad (PIB) que en otros países del entorno. De hecho, la caída del PIB español según los últimos datos publicados ha sido de un 2,9% en el primer trimestre del 2009, comparado con el 6,9% de Alemania, 5,9% del Reino Unido o el 3,2% de Francia. La cruz de este dato, es que el mercado de trabajo español se ha visto mucho más afectado que en otros países, una enfermedad recurrente que arrastrra la economía española.

España estaba obligada a un esfuerzo mayor, dado que no había cumplido antes correctamente sus obligaciones, a pesar de que los síntomas de agotamiento del modelo habían aparecido antes incluso del estallido de la crisis y que la opinión lo venia deunciando con frecuencia. Adicionalmente, nuestra economía es más vulnerable fruto de la escasa diversificación productiva y por ello fue fustigada con mayor virulencia, además, el país estaba en pleno proceso de ajuste inmobiliario (suave, eso sí, pero ajuste al final y al cabo). Por poner un ejemplo, nuestro país ha sufrido una caída de los ingresos extraordinarios que permitió recaudar durante el boom inmobiliario de los años precedentes, otros países han sufrido en menor medida, porque el desarrollo no estaba centrado en el crecimiento inmobiliario. Consecuentemente, el cuadro macroeconómico existente en pleno estallido ha permitido una avalancha de medidas fiscales muchas veces sindicadas de apaños desordenados.

Las medidas de política económica adoptadas han hecho que las cuentas del Estado pasen de un 2% de superávit en el 2007, a un déficit que según las estimaciones del gobierno y el BDE podría llegar a un 10%. Según el BDE, el gobierno ha acabado el margen de maniobra en materia de política fiscal. Y eso que las previsiones señalan que la caída del PIB seguirá durante lo que resta de año, e incluso en el 2010 aunque a una menor tasa, algunos expertos indican que durara algunos años más. Es necesario según el BDE que el gobierno se comprometa (como ya ha hecho en sus objetivos de estabilidad presupuestaria 2010-2012) en un proceso de consolidación fiscal creíble que permita mantener la confianza en la estabilidad presupuestaria a medio plazo.
Pero ¿por qué tenemos tanto miedo al déficit en las economías de los países ricos?
En España este término era desconocido hasta la llegada de la democracia. Nunca se tuvo déficit público anteriormente, porque nunca se tuvo nada importante que financiar. Fue con el advenimiento del "estado de bienestar", y la financiación del mismo que las administraciones públicas españolas empezaron a registrar déficits sucesivos hasta el 2005, donde registró por primera vez un superávit en las cuentas públicas de un 1.0% del PIB.
Tradicionalmente, el déficit fiscal se financia con la emisión de moneda, impuestos o el recurso a la deuda. La emisión de moneda implica el siguiente mecanismo. Imaginemos que tenemos una deuda con un amigo, pero que al mismo tiempo tenemos la capacidad de imprimir unos billetes que son aceptados como medio de pago, esto es monetizando que implica simplemente ir a nuestra impresora, imprimir la cantidad necesaria de billetes y dársela al amigo saldando así la deuda. El Estado tuvo esa capacidad, y en frecuentes ocasiones se ha utilizado hasta la entrada de España en el Euro . El problema de este método es que, genera inflación y merma la capacidad de la política monetaria para alcanzar el objetivo de control de precios.
El significado de esta última frase en clave económica es bien simple. Existe el consenso de que la política monetaria debe centrarse en la consecución de una inflación controlada (el BCE concreta esto en una inflación inferior pero cercana al 2%). Sin embargo, si el déficit es excesivo, es decir si se cree que el Estado no va a poder hacer frente al nivel de deuda acumulada, los agentes esperarán que finalmente se acuda a la monetización, por lo que anticiparán una inflación mayor hoy, minando el poder de la política monetaria para controlar los precios. Es un caso de conflicto entre la política monetaria y la política fiscal, donde el país estaría en un régimen de liderazgo monetario. En una zona como la del Euro, donde existe una política monetaria única, cabía la posibilidad de que hubiera países que actuaran como "free riders", es decir, que actuaran de forma irresponsable en materia fiscal, dado que no serían sólo ellos los que sufrirían los efectos, sino el resto de países que deberían acudir en su ayuda. Para evitar estos decontroles, Alemania propuso (e impuso) un régimen de coordinación de política fiscal que se concretó posteriormente en el pacto por la estabilidad y el crecimiento.

Bien, dado que la monetización del déficit público ha sido desterrada del terreno de la política económica, la siguiente opción de política fiscal es la utilización de impuestos, técnicamente se llama estabilizadores automáticos aquellas figuras de la estructura fiscal (impuestos) que sin necesidad de modificarlos actúan de forma contra cíclica (esto es si la economía crece, los estabilizadores la ralentizarían para no provocar un calentamiento). Por ejemplo el impuesto de sociedades al reducirse el beneficio de las empresas en épocas de crisis, supone un esfuerzo menor para éstas al mitigar el impacto contractivo del impuesto. Igual pasa con el IRPF u otros impuestos indirectos. Los efectos de estos estabilizadores son especialmente importantes en Europa, y por lo tanto en España. Así, si el país está en época de auge, estos instrumentos atemperarán los posibles recalentamientos de la economía, mientras que en épocas de recesión, reducirán su presión sobre los agentes ayudando a la recuperación. Estos estabilizadores actúan independientemente de la actuación del gobierno. En España, se han reducido los ingresos públicos desde el estallido de la crisis de forma preocupante. De hecho esta crisis tiene como característica diferencial según el servicio de estudios del BBVA que ha implicado una caída de los ingresos mayor (4,4 puntos porcentuales del PIB) que crisis anteriores.
La segunda opción en términos impositivos es la modificación de impuestos. Sin embargo, si modificamos los impuestos en función de la posición cíclica de la economía, impedimos el funcionamiento de los estabilizadores anteriormente mencionados. Además, tanto la teoría keynesiana como la neoclásica defienden por diferentes razones, la no modificación de la estructura impositiva ya que, entre otros efectos, podría tener repercusiones negativas sobre la incertidumbre a la que se enfrentan los agentes económicos. Los agentes necesitan un marco impositivo estable que les permita planificar sus actividades económicas independientemente de la actuación del gobierno. Por ello, la discrecionalidad en la modificación de los impuestos directos no suele ser recomendada como veremos más adelante.
Sí es recomendable modificar los impuestos indirectos para poder financiar el déficit necesario en épocas de crisis. Esa es una de las medidas que el gobierno ha tomado en estos días. El problema a la hora de utilizar los impuestos indirectos, es que se pagan, independientemente del nivel de renta, lo que implica que una persona que gana millones al mes, pagará igual que una persona que gana unos cientos de euros. Sin embargo, si lo que se modifica son los impuestos indirectos de tipo "pigouviano", los que gravan aquellos bienes con externalidades negativas (tabaco, energías contaminantes, etc.) los males acarreados son menores. Esto es especialmente importante cuando la actuación de los estabilizadores automáticos no es suficiente y se tiene que acompañar con aumentos de los impuestos.
Por último, dado los efectos perniciosos de las anteriores lo que le queda al gobierno es el recurso a la deuda. En España la creación de un mercado de deuda que permita al estado financiar sus déficit de forma ortodoxa (deuda) es muy reciente. En pocos años (desde principio de los 80 hasta finales de los 90) se ha podido crear una gama de instrumentos de deuda pública adecuada a las necesidades del estado, crear una de una base de demandantes para los valores, se han instaurado procedimientos de emisión de la deuda suficientemente modernos que aseguraran un adecuado grado de competencia y eficiencia y se ha desarrollado un mercado secundario líquido, seguro y eficiente.
El resultado ha sido que el volumen de deuda pública en circulación ha pasado de 87.000 millones de euros en 1987 a 411.000 según el último dato publicado por el Tesoro.
En los últimos años España ha logrado reducir su nivel de deuda de manera vertiginosa. Si en 1996 llegamos al récord de deuda con respecto al PIB, un 56%, en el 2007 dicha cifra se redujo hasta un 36,2% según datos de eurostat (uno de los niveles más bajos de toda la OCDE). Pero este tipo de cifras de nada vale si no se compara con países del entorno, como por ejemplo el 89% de Bélgica, 68% de Francia o el 65% de Alemania. Es decir, teníamos la mitad de déficit público que los países más avanzados de la zona euro.
Es evidente que con el esfuerzo fiscal para el estímulo de la economía, este déficit acabará a final de año inflado lo que podrá tener repercusiones en la calidad de la deuda española. El diferencial con el bono alemán se ha ido reduciendo desde febrero donde alcanzó más de 130 puntos básicos. Los mercados se están calmando, y ahora dicho spread se sitúa en unos 30 pb en la segunda semana de junio.
Pero dado que hemos visto el deterioro de las cuentas públicas en los últimos meses, cabe preguntarse qué tipo de mecanismos tenemos para controlar el incremento del déficit público en España.
En la legislatura del PP se impuso el déficit cero como premisa, lo que fue criticado por economistas e instituciones por poner un corsé innecesario y pernicioso para la economía. Esto es así, porque esta regla de política fiscal no tomaba en cuenta el ciclo, y podía ocurrir que en épocas de crisis, la necesidad de obtener un déficit cero acentuara la recesión en vez de amortiguarla. Se tuvo que modificar dicha ley en el 2006 tomando el principio de equilibro en las cuentas públicas que contenía la anterior legislación, pero adecuándolas al ciclo.
Esto además se inscribe dentro del Pacto por la Estabilidad y Crecimiento (PEC) en el seno de la zona euro que limita la cuantía del déficit público en los países euro.
Este pacto se modificó en el 2004 fruto del desacuerdo entre la Comisión y el Consejo al aplicar las sanciones a Francia y Alemania. Se incluyeron flexibilidad en la aplicación de todas las fases y se dejó cierto margen de discrecionalidad pensando en épocas de crisis. Los países de la eurozona tienen que elaborar unos planes macroeconómicos que son revisados de forma multilateral y donde se tiene que presentar un plan creíble para salir de ciertas situaciones deficitarias permitidas por el Pacto como la actual.
En Junio del 2009 se presentó el Plan de Consolidación fiscal 2010-2012. En él, el gobierno se compromete a reducir el déficit en 2012 a un 3%, lo cual es un objetivo en el mejor de los casos ambicioso ya que implica una reducción de entorno al 30% en tres años consecutivos.
Esto es especialmente relevante ya que con tasas de crecimiento de entre 2,5% y 4% España pudo reducir de un 6,5% en 1997 a un un superávit del 2% en el 2007: 4 puntos y medio en 10 años. El gobierno promete reducir 7 puntos porcentuales en 3 años, algunos de los cuales tendrán tasas de crecimiento negativas según las últimas estimaciones de eurostat. A ello además tenemos que añadir que España sufrirá de un ajuste suplementario al perder unos ingresos extraordinarios que le habían permitido entre otras cosas la reducción del déficit hasta unas cifras de las más exitosas de la zona euro. Esos ingresos no eran otros que los derivados del boom inmobiliario que durante tantos años lubricaron la máquina del crecimiento español. Ese aceite no se cambió, ni complementó ni se buscaron alternativas que sustituyeran al viejo lubricante inmobiliario cuando éste estuviera demasiado usado.
Ahora el gobierno se encuentra en una tesitura un tanto incómoda. Por un lado tiene que seguir yendo de la mano de las políticas keynesianas de gasto, independientemente de las consecuencias económicas, porque ése es el perfume que ha vendido en el Plan de Consolidación Fiscal. Pero por otro lado, no puede dejar que sus cuentas públicas se deterioren a los niveles de los 80 y buena parte de los 90, por las consecuencias negativas en el cuadro macroeconómico del país.
Para acometer esa tarea de consolidación, el gobierno deberá recortar gastos en un momento que además está recibiendo menores ingresos fruto del enfriamiento de la economía. Los estabilizadores automáticos no serán suficientes para compensar ese desfase, y se deberán acometer reformas que reduzcan el gasto en más de cinco puntos según el servicio de estudios del BBVA para poder acometer la proeza de reducir el déficit público a niveles que entren dentro del PEC. Subir impuestos es una opción, pero aparte de que no es una medida muy popular, tiene importantes consecuencias sobre la economía. Según algunos estudios la mayor parte, es decir 88%, de las consolidaciones fiscales que se basan en subida de impuestos han fracasado, mientras que las que se basan en reducción del gasto público, principalmente improductivo, han tenido éxito.
En este equilibrio casi funambulístico se encuentra el gobierno, habiendo prometido dos cosas contradictorias: por un lado más políticas sociales, y por otro una consolidación fiscal que necesitaría un ritmo que solo se puede sostener -siempre según las estimaciones a día de hoy- con una reducción de entre otros, esas mismas políticas sociales.
La única salida es llevar una política económica dirigida a fomentar nuevas actividades de alto valor añadido para poder superar la cojera que le quedará al país tras la crisis inmobiliaria. Una política económica dirigida a promocionar la internacionalización de las empresas españolas, para empujar de una vez por todas la demanda externa que siempre ha sido un lastre para España. Esa nueva forma de ingresos podría en alguna medida suplir la reducción de gastos inmobiliarios, y ahora es el momento de volcarse de una vez por todas en el sector exterior español.
Falta ver si, como se dice en economía, los políticos tienen comportamientos miopes frente a la crisis, o si se pondrán gafas de una vez por todas. Ivan Ayala

La Cumbre del G8


CAFE CON POLITICAS, POR FAVOR...…
Última actualización 16/07/2009@23:14:56 GMT+1
En un mundo que avanza, alterar el diseño de la distribución del poder y la economía en el mundo implica cambios en los grupos de influencia en la medida en que se incorporan nuevos protagonistas. Por esta razón es que los espectadores nos preguntamos cuál será el escenario mundial que nos esperará al día siguiente de que termine la crisis global que estamos viviendo.

Es posible que hayamos presenciado a través de los medios de comunicación la última cumbre de un G-8 que ha dejado sobre la mesa los sedimentos con los que se van a planificar las líneas de la política internacional inmediata: crisis económica, cambio climático, comercio internacional, seguridad alimentaria… Evidentemente se avecinan cambios socio-políticos, ya que entran en escena los países emergentes y las consiguientes modificaciones en las relaciones entre el comercio internacional y el Estado. Los problemas de los que nos estamos resintiendo, especialmente los económicos, ponen en evidencia el abismo entre el esfuerzo de dar sensación de normalidad -con la que todos los gobiernos están revistiendo estos momentos- y los cambios que nos esperan. Las principales figuras de la política internacional están decidiendo el camino por el que va a transcurrir el futuro de miles de millones de personas sin que éstos tomen la palabra. Ante estas transformaciones, siempre será motivo de alarma recapitular toda la información que llega a la opinión pública con cuenta gotas; es el método para que unos pocos puedan estar prevenidos –y preparados para reaccionar ante los desafíos que se avecinan- sobre los cambios futuros, mientras que el resto –más de 6.000.000.000 millones de habitantes en el mundo- estamos en la casi inopia.Quizás estemos esperando que espontáneamente, como si hubiésemos recibido una inspiración celestial, surjan los “buenos paradigmas” que nos señalen el nuevo y “definitivo” orden mundial gracias al cual llegará la estabilidad. Sería una demostración de que somos capaces de superar esta crisis -no sólo económica sino de valores-, si sacamos provecho de la colaboración común entre estados y organizaciones internacionales. La condición para que esta transición se lleve a cabo dentro de un orden -sin que cunda el pánico-, es que se pueda llevar a cabo en el seno de reuniones de organizaciones como el G-4, G-20, G-5, etc…., es decir, siempre y cuando se pueda imponer por la fuerza de la razón y por el principio de la responsabilidad compartida un sistema de convivencia global que cambie las formas sin cambiar el fondo. Es que la decisión que habrá que aceptar no se plantea, porque ningún poder puede dejar en manos de la población la decisión entre el orden y el caos. Este guiño sobre el cambio nos presenta básicamente dos posibilidades de futuro. Una de ellas, -la más dramática e indeseable, y la que más miedo da- es que el fin de la crisis llegue cuando así lo indiquen las masas hastiadas. Es decir, cuando las manifestaciones populares sean tan masivas que nadie pueda controlar el resultado final, cuando por doquier la gente esté tan harta, que se produzca una revolución global –por otra parte inconcebible ya que una revolución no podría convivir con la condena internacional al terrorismo, que es una amenaza innegable y reconocida por el sentido común, pero cuyo reverso tenebroso consiste en que cualquier subversor puede ser acusado de terrorista ya que la opinión pública no es crítica, está educada para aceptar lo que sale en televisión como lo único verdadero y por tanto es dócil-. Esta es la opción menos deseable por los poderes mundiales ya que no les ofrece ninguna de las garantías que les permitirían perpetuarse. Por otra parte, la población del primer mundo -que está instalada en la comodidad-, sin lugar a dudas, requiere a cambio de una garantía de estabilidad el vasallaje general al sistema –el precio del consumismo-. Los países emergentes por su parte, tampoco pueden renunciar a ejercer los mecanismos de funcionamiento de un juego del que quieren ser parte. Desde luego, no es entonces una gran concesión cuando los países del “club G- 8” les incluyen en sus reuniones. Son necesarios para mantener la esperanza de una salida controlada y conveniente porque son parte de un gran mercado. Siempre que se ha presentado una crisis, es útil tener presente el proverbio de “a río revuelto, ganancia de pescadores” porque nos deja en el otro escenario posible. Imaginemos que la pobreza, las miserias, las enfermedades, el miedo, la inestabilidad han sido encauzadas para aceptar las condiciones de un nuevo mundo, no tan distinto del anterior, no tan nuevo.
La ganancia de esta crisis está en consonancia con su expectativa, estamos hablando de una pesca mayor que se traduciría en un gobierno global. Naturalmente en este ambicioso proyecto, los líderes mundiales son las “prima donnas” de la parrilla de salida. Un ejemplo es Sarkozy que, sin presidir un país que esté entre las cinco primeras economías dominantes del mundo, intenta situarse ofreciendo ideas, posturas, pensamientos solventes –como un mundo multipolar y multimonetario-. Otro candidato visible a todas luces, es Obama que está haciendo una campaña de sí mismo de proyección internacional, esto llama particularmente la atención puesto que los estadounidenses suelen protestar cuando un presidente se ocupa tanto de los asuntos internacionales y desatiende los problemas de casa. Ahora que, según la ONU , hay más de mil millones de personas sufriendo hambre por esta crisis, no hay un líder de los desarrapados, siguen sin tener voz a pesar de su número; en realidad las cosas no cambian tanto.
La globalización sumada a la crisis es el caldo perfecto para dejar instalado un gobierno mundial que pone a prueba las costuras de la democracia tradicional. Lo que se está decidiendo está entre trabajar para el sistema y vivir de él, aunque sea bajo un gobierno mundial, o crear una verdadera alternativa que nos acerque a una vida que reconozcamos mejor, y que no se asiente sobre unos pies de barro reforzados con el hormigón armado del dinero y el consumismo. En un mundo que se está fracturando, no por hechos ideológicos, sino por condicionantes económicas y demográficas cuyas consecuencias rebasan los cálculos políticos, parece que hemos presenciado la última reunión de Grupo de los 8. Las amplias sonrisas y apretones de mano de los líderes mundiales durante las conferencias de un G-8 condicionado por la crisis global y por la entrada en la escena internacional de nuevos actores y desafíos, parecen anunciar que disponen de una información que, a ellos, les permite transmitir tranquilidad. Es un fuerte contraste con el peligroso barómetro de la temperatura mundial: la insatisfacción y el descontento; ante ello parece no caber una tercera postura que se dispute la titularidad del nuevo paradigma. No basta con revisar el patrón dólar, parar las subastas extranjeras de millones de hectáreas del “tercer mundo”, comprometerse a ayudar a los países pobres y a respetar el medio ambiente y los recursos naturales, incluir en el club a las economías emergentes, contentar a las poblaciones….. No son remedios, sólo son medidas que apuntalan la crisis para que el mundo tal como lo conocemos no se caiga sobre nuestras cabezas. Los líderes mundiales pueden seguir postergando la decisión, pero éste sigue siendo un momento de grandes decisiones para todos los individuos y de visiones conscientes de líderes preclaros, lástima que no haya material para ninguna de las dos cosas. Fedra Chavez

lunes, 20 de julio de 2009

La inmoralidad política

"Pertenezco por convicción y talante a esa mayoría de ciudadanos que desean hablar un lenguaje moderado, de concordia y conciliación”. palabras del discurso hecho por Adolfo Suárez el 7 de junio de 1976 durante la toma de posesión de la Presidencia de Gobierno.Evoco aquellas palabras de Suárez, quien pretendía conciliar los males que aquejaron en el pasado y que podían pesar todavía en la conciencia ciudadana del presente, aquel político recomendaba también la participación activa del pueblo, al tiempo que pedía a los políticos un comportamiento mesurado para superar las diferencias y recorrer sosegada y ordenadamente los vericuetos de la democracia que ansiaban los españoles.
Aunque ha corrido mucha agua del tiempo del discurso y las circunstancias actuales, no por ello, sus palabras dejan de tener vigencia, lo mismo que el tenor de sus ideas, puesto que, cada día se aprecia en el país cierta convulsión social, política y económica que se reproduce cada vez que se intenta limar las desigualdades (regionales, económicas, de género, culturales, ligüísticas, etc.). En los últimos años hemos pasado del modelo de concordia del ‘76, donde todas las fuerzas políticas renunciaron a sus exigencias para llegar al consenso Constitucional que iluminó la democracia. No obstante, es notable el grado de “entropía social” que emerge del poder de las nuevas Autonomías y el tratamiento que da el Gob. a la igualdad en todos sus extremos, cuyo resultado está dando lugar a otras diferencias que intranquilizan a la sociedad. Un fenómeno que se observa, tanto en las fuerzas políticas mal llamadas de izquierdas como en las aún peor calificadas de derechas, en efecto, la práctica política, ha hecho tabla raza de los conceptos ideológicos en boga en el pasado, como el, comunismo, el marxismo, el anarquismo, el nacional socialismo, etc. cuyas ideologías la democracia y el mercado han convertido, en idearios obsoletos como formas para gobernar un Estado.
Hay una gran diferencia entre la política desarrollada en 1976 y la que obra en el presente, con la ayuda de la nueva generación de políticos, muchos de ellos, improvisados o preparados para un “tête-à-tête” contra atacar las opiniones del adversario político con un discurso simplón, exento de cualquier planteamiento serio, o iniciativas que revistan programas y propuestas para sacar nuestro país del estado bien encallado que está y cambiar el rumbo del desarrollo. Por el contrario, los políticos se mueven en refriegas corrientes y ordinarias, sin una magra propuesta de entidad como merecería un Estado para abordar sus problemas esenciales, el discurso sólo convence a su propia clientela y sus acólitos, mientras tanto, la crisis económica sigue avasallando a grandes masas de humildes españoles, donde los profesionales huyen de su país para buscar trabajo, esta nueva versión de patera, no hace más que dañar la imagen del país comprometiendo su futuro por la fuga de cerebros que supone.
En 1976 se pretendía hacer un país democráticamente ordenado, se concentró los esfuerzos y la buena voluntad, renunciando incluso a todo aquello que fuera motivo de división y separación, con tal de alcanzar un acuerdo que permitiese la construcción de un Estado nacional. Hoy en día aquel consenso se ha quebrado, el desarrollo de las Autonomías representa el mayor peso para la cohesión del país, algunas de éstas aventajadas por el apoyo del Gob. Después de haber recibido grandes competencias, hoy piden independencia y actúan en muchos casos como si ya lo fueran.
Por otro lado, nadie duda que nuestra democracia está tocada, los partidos son los primeros en condenarla, para llevar adelante sus objetivos se penaliza incluso a los que discrepan del rumbo del Gob. , al extremo de extirpar de su seno a los que no acuerdan con la nomenclatura impuesta por el jefe del partido (PSOE –Rosa Diez). Se exige disciplina de voto y de opinión dentro y fuera del partido, un método que aplican a raja tabla la nueva ola de iluminados políticos que anteponen sus intereses personales antes que la del partido o del país. Con esto se consigue dos grandes males: a) El parlamentario responde al líder antes que al partido, o a su conciencia o a sus principios. b) Las votaciones en la Cámara de Diputados para aprobar determinadas leyes, la dirección del partido acuerda previamente con otras organizaciones políticas buscando asociaciones y apoyos inverosímiles en asuntos que nada tienen que ver con la votación. Es entonces cuando se recurre a la disciplina del voto para callar las conciencias. Por otra parte, la aplicación de la norma de votación abierta, con el nombre de cada votante para que se pronuncie a favor, en contra o se abstenga de votar, es antidemocrática, porque controla el voto del votante, limitando la libertad de expresión parlamentaria. Así se forman las mayorías que legitiman las leyes más extravagantes que hemos tenido en estos últimos años (ley del aborto, educación, género, matrimonios Gay, divorcios, Estatutos Autonómicos, etc.).
Si las votaciones fuesen secretas y sólo se escrutase el número de votos para aprobar o no una ley sometida al debate parlamentario, la cosa sería muy diferente porque la democracia por si sola pondría los filtros necesarios que nos da el sentido común, y los políticos votarían con responsabilidad y conciencia acercándose al interés general del ciudadano y del país, porque el político y el partido, no siempre llevan la razón, y menos cuando los dirigentes muestran consecutivamente dudosas capacidades para gobernar el país en beneficio del conjunto de los ciudadanos.Por otra parte, el sistema político está pensado y estructurado para hacer que los grandes partidos sean los únicos beneficiarios, lo malo viene, cuando éstos han perdido el norte nacional, sólo les preocupa n cómo retener el voto para alcanzar el objetivo, seguir gobernando al precio que sea. Para romper las diferencias, escarban el voto en los recónditos sectores de la población, que reivindican circunstancias particulares y menos el conjunto del país, ente ellos, unos reivindican prohibirlo todo (los verdes), otros permitirlo todo (colectivos gay), otros igualarlo todo (género), la paradoja se da cuendo estos grupos acaban finalmente imponiendo sus razones y sus métodos, donde la opinión mayoritaria viene a ser algo marginal, cuenta poco el voto como una carga moral, como una misión para cumplir sus expectativas de bienestar, de crecimiento y de calidad de vida de la sociedad.

Para evitar aquellos despropósitos, y velar por los intereses nacionales sería deseable introducir reformas en el sistema de votación, estos cambios permitirían activar nuestra democracia que adormece en el seno de los partidos, en las Cámaras autonómicas y nacional. De la misma manera, la democracia debe extenderse a la ley electoral y al sistema de votación nacional, no es comprensible que el gobierno recaiga casi siempre en uno de los dos únicos partidos, impidiendo el desarrollo y la incorporación de nuevos partidos a la política nacional, para dar un nuevo enfoque y visión del país.
Sin embargo, el ciudadano tiene la obligación moral de evitar que los partidos consigan su voto sin compromiso alguno por su parte. El ciudadano debe exigir a sus representantes políticos que la acción de gobernar lleva emparejada una serie de obligaciones, como el cumplimiento de los conceptos básicos que todo cargo público debería observar: TRANSPARENCIA, HONORABILIDAD Y ETICA EN TODAS SUS ACTUACIONES y sacrificio personal. Estos valores se han perdido, en su lugar la corrupción campea desbocado, vivimos inmersos en continuas disputas judiciales y denuncias. Si existiese un código de conducta que exigiese a todo el arco político un cumplimiento estricto de las normas contenidas en ese código, las intervenciones judiciales se limitarían a la persecución de todos aquellos “pseudo delincuentes” que estarían ya expulsados de sus correspondientes partidos y sobre los que actuaría la ley si fuera necesario.
No dudo que haya un compromiso moral entre algunos políticos para desarrollar su actividad de forma clara, transparente y cumpliendo en todo momento un código ético en su conducta. El problema es, que no hay leyes que lo impidan dentro y fuera del partido. A diario vemos como líderes políticos de todos los partidos son imputados por delitos de corrupción, cohecho, malversación de fondos, etc. Y no pasa nada. Si se cumpliese dicho código, ya habrían sido expulsados del partido muchos de ellos, impidiendo que la mano de la política sea cada vez más larga. A pesar de ello, el partido tiene una obligación ante la ciudadanía de dar seguridad y transparencia de sus actos. Lo que ocurre en el país es grave, y no existe ninguna actuación seria de parte de nuestros representantes. Solo se oyen débiles argumentos para negar las acusaciones de irregularidad, muchas de ellas producidas casualmente o por iniciativa del partido contrario, lo que está claro es, que hay poco interés para quitar de raíz esta lacra en la que están metidos los políticos desde hace bastantes años. No poner coto a estos hechos desprestigia a toda la clase política, y el país por entero paga las consecuencias, no debemos olvidar que este tipo de corrupción da origen a otros más comunes, que se escudan en el ejemplo de los padres de la patria.
Debemos insistir que es el momento de crear una PLATAFORMA DE TOLERANCIA CERO A LA CORRUPCION POLITICA, el ciudadano debe tomar las calles para combatir a los mal hechores con medios legales, debemos proyectar el eco de la inmoralidad política en toda la sociedad recogiendo firmas para EXIGIR a las formaciones políticas que creen “un Comité de Disciplina Permanente” en el PARLAMENTO, encargado de supervisar las denuncias sobre actuaciones contra la ETICA POLITICA de los parlamentarios y OFICINAS DE DENUNCIA POLITICA en cada ayuntamiento de toda la geografía nacional. La composición del Comité de Disciplina debería estar formada por ciudadanos de toda solvencia moral, ajena a los partidos políticos y por lo tanto fuera de su “poder fáctico”, y sobre todo con autoridad legal para apartar o recomendar “públicamente” el alejamiento de su actividad política a todos aquellos miembros que sean condenados por dicho Comité. Eugenio Aguirre.

lunes, 29 de junio de 2009

TOLERANCIA CERO A LA CORRUPCION POLITICA

Hace unos días escuché unas reflexiones de un “gurú” socialista, Felipe González-FG, acerca de la viabilidad del modelo económico existente en los países desarrollados y la posible deterioración del mismo, según criterios expuestos por algunas personas versadas en el asunto.
Las reflexiones de FG se referían, si he entendido bien, a los modelos existentes de épocas precedentes, como el comunismo, los que han demostrado un fracaso y por lo tanto, según él era impensable volver a dichos modelos. Por lo que era necesario, corregir el modelo actual y eliminar todos los aspectos que se han demostrado negativos para el buen funcionamiento del Estado y evitar sucesos como los recientemente vividos en la economía mundial, de los cuales, a la vista de los resultados a día de hoy, nadie asume responsabilidad sobre ellos, tampoco hay responsables políticos, por haber dejado en ruina la economía de los países y haber puesto patas arriba la sociedad induciendo un retroceso económico-social si precedentes, que costará años recuperarse del batacazo, y ya que costó años de sacrificio llegar donde estuvimos. A pesar de conocer esa realidad, los políticos siguen empeñados en hablarnos de estado de bienestar y pleno empleo, para que sigan picando los votantes incrédulos, ¡vaya que si les votan! y así nos va.
En materia de corrupción resulta algo insólito que en un Estado de derecho no haya mecanismos de alerta y reacción temprana para castigar a todo aquel que atentara contra la economía o las instituciones nacionales, con frecuencia, aún a sabiendas que hay indicios de cierta culpabilidad voluntaria o involuntaria, el o los afectado (s) se escudan en el seno de su partido para intentar salvar el pellejo, pero hay de aquel, que cometa un accidente corriente de circulación, incendio, robo, impago, etc. Las leyes se activan de inmediato, casi nunca o tarde cuando la tragedia reviste dimensiones políticas o económica de gran entidad, contra tales negligencias políticas NO HAY CULPABLES, los políticos de turno y la justicia miran a otro lado y titubean en los procesos.
Las leyes que tenemos en esta sociedad de libre mercado, permite que cualquier individuo pueda enriquecerse de la noche a la mañana en nuestras narices, esto es, sino se llevan los cuartos a otros paraísos fiscales, pero, cómo la ley es ciega, le cuesta distinguir o encontrar juicios de valor para llevar a los autores del daño ante los Tribunales que han dejado a miles de personas sin trabajo, sin casa, sin ahorros y empresas que cierran por dichas anomalías. No son culpables acaso, los qué han permitido que se construyan en España cientos de miles de edificios, y viviendas con/sin licencias facilitando levantar construcciones a diestra y siniestra incluso derogando las leyes que gobiernan el equilibrio medioambiental de grandes extensiones de terreno, lo peor, algunas de esas infraestructuras no han podido ni siquiera ser entregadas por carecer de otros permisos o servicios básicos (Paco el Pocero,………). ¿Quién va a denunciar a esos empresarios que edificaron sin los permisos necesarios?, a lo mejor los que han permitido construir ?.
Aquellos cientos de miles de viviendas legalizadas por los ayuntamientos han producido millones de euros de pérdidas asumidas ahora por las entidades crediticias (Cajas de ahorro), que a su vez se ha tenido que financiar con los fondos de todos los ciudadanos, y ahora se enfrentan al dilema de cómo subsistir, supongo que otra vez con el Gob., para que no desaparezcan seguirá bombeando dinero a dichas instituciones o recomendando fusiones de muchas de ellas, porque son las cajas donde los señoritos llenan sus carteras. ¿Esto no es motivo de depuración de responsabilidades? ¿Esto no forma parte de la quiebra económica en la que estamos inmersos? ¿No fueron los alcaldes y concejales de los distintos partidos los que permitieron el levantamiento de estos edificios? ¿No hay responsabilidad alguna por parte de las autoridades de las respectivas comunidades autónomas? Pues parece que no ¡esto es lo que hay, como las lentejas!.
Todo conduce al mismo punto: DEBEMOS EXIGIR A NUESTROS POLITICOS HONRADEZ, TRANSPARENCIA Y UN CODIGO ETICO CLARO Y SOBRE TODO QUE SE CUMPLA.
En esos últimos años hemos llegado a situaciones de vergüenza donde unos líderes políticos de altos vuelos están imputados por corrupción ante la magistratura y sin embargo, los responsables del partido manifiesten dudas sobre las acusaciones y los blindan a estos honorables con la coraza del partido. En el fondo está sin duda, la conveniencia o no del reconocimiento del hecho delictivo por parte del imputado. Pero con esa actitud, se le pone al partido en una situación muy delicada, porque siembra más duda de lo que realmente puede haber, ya que el ciudadano común piensa que se intenta ocultar, proteger, o disimular un dolo de mayores proporciones. De otro lado, el silencio como remedio resulta ser peor que la enfermedad. No cabe duda que semejante conducta es un error de estrategia, por el daño que hace a la imagen del partido, quién paga por esto?, para mi seguro aquellos zombis que sólo son capaces de ver los árboles sin llegar a reparar lo que pasa con el bosque, este comportamiento pone en entredicho, la capacidad de algunos dirigentes, porque arrastran al abismo no sólo, a los dirigentes honestos sino al partido en su conjunto, por dejar que se siga tejiendo una densa especulación sobre el tema. Otra cosa sería evitar a tiempo cualquier conjetura que ahora mismo pesa como un plomo sobre las espaldas del partido. Todavía sería tiempo para reconducir sin miedos la situación, pero para ello, urge apartar al imputado del partido aunque sea temporalmente mientras el proceso se aclara, con esto, las consecuencias políticas y legales podrían constituir un daño menor para el partido. Pero, si es, el propio partido, quien le impide hablar ante la Justicia al imputado obstaculizando su libre defensa y su honorabilidad anteponiendo los intereses del partido, esto sería todavía más grave, porque se estaría amputando la honra del político ahora imputado.
duda, que el hecho de estar imputado da elementos de juicio para pensar que hay culpabilidad, y ahí los códigos éticos son altamente cuestionados, porque se pone en duda la honradez política de una pieza clave del partido. Por otra parte, lo que exigimos a los ciudadanos que cumplen una función pública de relevancia, es su lealtad con el país y con su partido, y eso empieza por dejar su puesto, antes que sea echado por la propia Justicia. La Justicia no debiera estar obligada a intervenir, en primera persona, en estas causas, los propios políticos y su partido deberían tener la honestidad de tratar friamente como marca ejemplar de buen gobierno y son ellos los que debieran poner límites claros de la actuación de cualquiera de sus miembros. Si esta regla no se cumple, llegará el día en que los ciudadanos dejemos de creer en la necesidad de tener una clase política que nos represente, aunque así, se esté reconociendo como un mal menor los gobiernos autoritarios, por duro que parezca, pero hay mucha gente que piensa así, viendo el grado de deterioro al que ha llegado la sociedad y el país, por la conducta de malos gobiernos, que da para decir !basta ya!.
Estos sucesos que desgraciadamente se producen a diario en cualquier color político, incluso hemos visto en los sindicatos, y nuestro entorno parlamentario (Galeote, Chávez, por equilibrar la partida), lo que demuestra la necesidad de exigir a nuestros políticos que asuman con valentía tanto sus errores de conducta personal como sus errores políticos propios, de manera que, el ciudadano común crea, que sus representantes también están sujetos a la ley como los demás o más que los demás y su conducta es intachable sujeto incluso a la prueba del pañuelo.
Aunque aparentemente cualquier caso de corrupción entre las personas en cargos públicos no tengan nada que ver con la corrupción política existente en nuestro país, considero que hay una conexión indudable entre ellos, pues es difícil exigir un comportamiento digno a un miembro de tu propio partido con un puesto de inferior nivel al tuyo o a un funcionario público con cierta dependencia de tu propio puesto, cuando estos cargos conocen y tratan asuntos diariamente contigo y saben perfectamente en las aguas que te mueves y conocen cuáles son las prioridades a cumplir dentro del grupo de poder.
Es de anotar el corporativismo creciente que se observa en todos los campos donde empleados públicos ejercen funciones en la justicia, salud y cualquier otra actividad propia de personas con puestos relevantes en nuestra sociedad y con dedicación al sector público. Si los propios líderes políticos enfrentan continuos escándalos y no se producen dimisiones, ni ceses, ni cualquier manifestación que ponga coto a sus “affaires delictivos”, sería imposible que funcionarios públicos acusados de incumplimiento en sus funciones, sean amonestados con sanciones ejemplares para el resto de sus compañeros de su propio cuerpo o especialidad. Sin embargo, nos encontramos frente a unos hechos que sancionan a cargos públicos de manera ridícula y simbólica que la sociedad rechaza porque es otra demostración del grado de corporativismo existente en dichos cuerpos, este es el camino que conduce a la perpetua impunidad de los transgresores a la ley, quienes viven en un mar de facilidades preocupados en saber "y de lo mío qué..?".
El camino que presenta nuestra joven democracia es bastante oscuro sujeto a un poder omnipotente que parte de los barones políticos que hacen impracticable lo que ellos mismos consideran como democracia en su partido, no es desde luego de un Estado de derecho ni del pueblo, se aprovechan de forma desmedida del poder legítimo que le ha otorgado el pueblo y abusan continuamente de el, en el juego exclusivo de cuidar sus intereses materiales.
Es necesario que los ciudadanos demos un ejemplo de democracia a nuestros representantes políticos a través de la creación de una plataforma de TOLERANCIA CERO A LA CORRUPCION POLITICA o cualquier otra que cumpla los mismos objetivos y en la que se ponga de manifiesto que el voto otorgado a nuestros representantes políticos no es gratuito, pero sí está condicionado a su CONDUCTA, ETICA, HONORABILIDAD y TRANSPARENCIA, SACRIFICIO durante todo el tiempo que dure su mandato. Basta ya de una interpretación de democracia definida por los partidos, el ciudadano deposita su confianza entregándole su voto para que el político administre mejorando los servicios en beneficio de la comunidad, no para favorecer sus intereses; es lo menos que puede exigir el ciudadano que entrega su voto de confianza. La sociedad debe disponer de medios y mecanismos para exigir al político que durante su mandato cumpla el compromiso, de lo contraio lo pueda revocar. Es evidente que esto no es el caso, aunque la Justicia intervenga en los casos de corrupción, la sociedad debía participar en el juicio de responsabilidades de su representante en coordinación con el partido correspondiente. De esta manera evitaríamos, que la Justicia sola tenga que lidiar la situación o el propio partido, éste último debería aislar al individuo, cuando hay inidcions de un señalamiento de falta grave, esto es lo que entendemos como alerta temprana, poner en cuarentena a aquel miembro que muestre actitudes poco dignas e incompatibles con su condición política. Aplicando la regla ETICA acabaríamos con las dudas de culpabilidad sí o no entre miembros de una formación política, cuando son imputados por causas de corrupción, al que creo está sujeto cualquier miembro de una formación política. La Justicia actuaría sólo cuando vea que es insuficiente el castigo de apartarlo de su condición política. Eugenio Aguirre.

viernes, 26 de junio de 2009

LA IRRESPONSABILIDAD SOCIAL

Desde hace unos años en las empresas y ONG todo es ético, respetuoso con el medio ambiente, responsable socialmente…Se invierten miles y miles de euros en Informes Anuales de RSO, se paga a carísimos consultores sólo para decir que se trabaja con ellos, aunque haya otras entidades menos conocidas y mucho mejor formadas en esta área, como http://www.sustentia.com/. Todo es un pase - pose lleno de acuerdos y foros, de firmas, de apretones de manos, de sonrisas, de niños pobres con directores de empresa…

Hace un mes, esto es real como la vida misma, fui con una amiga a un importante Congreso de responsabilidad social y al entrar vimos a varios gerifaltes encorbatados, erigidos en gurús del movimiento empresarial solidario, y me dice al oído…¿Ves a todos esos señores? Hasta el año pasado eran todos directores de Marketing y ya ves, ahora han cambiado sus tarjetas por directores de RSO, que es un trabajo precioso, pero no creo que sepan mucho sobre el tema (eso sí, ya habían salido en los periódicos nacionales más importantes como los salvadores del mundo a doble página).

Por eso quería escribir un post sobre la “Irresponsabilidad Social” porque nos engañan como quieren y estoy cansada de ver a jefazos de las famosas empresas solidarias o de ONG, que se portan fatal (repito, fatal) en su día a día y con sus empleados. Ya se sabe, “En casa del herrero cuchillo de palo”. Bueno, yo tampoco soy quién para juzgar porque a veces también soy muy incoherente en mi vida, pero no doy codazos por salir en las fotografías como estrella ética de 2009. Adoro la mentalidad jesuítica por eso, porque te enseñan a pensar y a dudar, así que no me trago de primeras tanto almíbar en los informes y prefiero observar los pequeños detalles de esas entidades que gastan miles de euros en congresos sociales y en centros de flores y tienen a sus empleados muy mal pagados, que firman ayudas millonarias para el Congo y hacen expedientes de regulación de empleo en cuanto la economía tose.

Confío ciegamente en la ayuda de todos los días, en el trabajo bien hecho y en salir en pocas fotos. Si trabajas bien y comunicas en sitios estratégicos, seguro que el retorno es bueno. En cambio, si apareces en todas las fotos y por casualidades de la vida te pillan en algún renuncio ¡Ay, amigo!…Sólo puedes salir por la puerta de atrás y rapidito, por supuesto sin tu reputación, que ha saltado por los aires unos segundos antes.

No es más responsable la empresa que gasta más dinero en Informes Anuales y caros eventos, sino aquella que se preocupa por sus empleados y los cuida de manera real, no sólo para la foto.

Arancha Aguirre.

viernes, 19 de junio de 2009

La magia de un presidente y el destino de un país

Como no podía ser de otra manera, el presidente Zapatero hombre impredecible, un mago sin chistera, amante del juego de cartas ocultas, su magia consiste en multiplicar las cartas mezcladas, con pintas que nadie podía imaginar, lo ha conseguido gracias a esa depurada abstracción de sumirse en el oráculo del subconsciente, pasando por una meditación trascendental casi milagrosa; para darnos una lección, y entendamos en qué consiste el secreto y la sorpresa, o el secreto de la sorpresa. El truco consiste, en que nadie sepa quién es quién y cómo va en el puzzle de gobierno, y si va o no va y dónde va, haber quién acierta en descubrir la sorpresa y después de mucha adrenalina derramada, el resultado no puede más que sorprendernos y, dejarnos boquiabiertos, por lo espectacular del tapado que aquel mago ha iluminado, comenzando por el conjunto de los presuntos implicados, todos y todas caímos atrapados con nuestras quinielas equivocadas y ZP se llena otra vez la gloria, ahora él es, quien echa adrenalina viéndonos sudando frío. Otra cosa es saber, si lo que ha hecho, esta vez fue con acierto, y esperemos que así lo sea, por el bien del país y que la suerte nos pille confesados.

No dudo que le habrá tomado tiempo “formatear” el timonel de nuestro barco, el concepto formatear que aquí empleo, no es en el sentido informático, que es vaciar, lo bueno y lo malo de los registros del disco duro, todo lo contrario, aquí hay más, la lista de candidatos propuestos, es sin duda un fiel reflejo de ese afán de sorprender, muy suyo en él y se pavonea de esa capacidad de transigir, en efecto, él es un fiel representante del impresionismo o el surrealismo político, un atributo personal que se lo debemos reconocer, en este caso lo ha conseguido con creces, porque era difícil imaginar, ya no sólo la composición del gabinete sino la disposición de los personajes del puzzle de la nueva administración, ahora resulta que Innovación nada tiene que ver con Trabajo o la Industria y la Educación y Ciencia, de la misma manera, sorprende el matrimonio de los depredadores con sus verdugos ambientalistas (Agricultura y Medio Ambiente), aquí nos preguntamos como casarán ambos con las prioridades y los compromisos de Kyoto, en coherencia con las prioridades, Medio Ambiente casaba más con Industria que es la que más contamina, y debía ser uno de los ministerios más importantes, ahora se le complicará la tarea con los problemas que arrastra la Agricultura, una cohabitación e interdependencia difícil, lo mismo se podría decir del otro divorcio de Educación con la Cultura, es notable también el nacimiento del Ministerio de la Igualdad, como van las cosas, los hombres vamos a necesitar de los servicios de este flamante ministerio. Pero el fin de los comentarios no es analizar la objetividad del diseño en si mismo. A todo esto, lo que me extraña es que Rajoy diga que el equipo es continuista habrá que preguntarle porqué, será porque sigue gobernando el PSOE, ya que los cambios son evidentes.

La nueva plataforma tiene que lidiar con los entuertos regados a lo largo y ancho del país, durante la legislatura precedente, los retos a enfrentar son complejos en todas los dominios y materias que se toque, aunque reconocemos el tesón de algunas damas que ya cumplieron tareas ministeriales, aunque muy criticadas, pero debemos salvarlas porque seguramente no han podido concluir con su mandato como ellas hubieran querido hacerlo, por lo menos es lo que se suele decir.

Tenemos que darles la bienvenida a ellas que son más y a ellos que esta vez son los menos, a los nuevos y a los de siempre, y desearles éxitos en su gestión y esperar que ZP haya hecho una (reflexión) selección objetiva, ya que al nuevo equipo le tocará enfrentarse en los próximos meses a una situación muy compleja, pero ya de antemano hay poco que decir de la trayectoria de algunos Ministros, porque se conoce poco de su experiencia en la administración publica, la amplitud de los problemas requeriría en principio, de una experiencia previamente consolidada y contrastada en las materia que les tocará lidiar, el país no es un juego de aciertos, los precios políticos y económicos tienen un costo que lo paga el país, pero no sólo, quemar a jóvenes profesionales también tiene un costo, y los millones de trabajadores de las empresas que esperan reflotar su economía será un reto muy importante para los nuevos ministros, así como evitar que la población siga empobreciendo por la precariedad del trabajo y el entorno en que vive será otro.

Es oportuno igualmente recordar, que es el momento, para que el equipo de Gobierno demuestre que el socialismo moderno es una alternativa real para el futuro del país y de Europa, lo contrario, sería hacerle un flaco favor para la Izquierda Europea, para el país y para su partido. Yo recomendaría que se evite la lógica utilizada por la extinta UCD para ganar unas elecciones a base de puedo prometer y prometo, después de ser elegido no hubo nada de lo prometido y así expiró el partido. Si bien, hasta ahora algunas promesas se van cumpliendo, como la memoria histórica, los matrimonios Gay, y las gominolas sociales prometidas durante la gestión y la campaña, pero queda mucha tarea por hacer, para que el país vuelva a ubicarse en el sitio que le corresponde en Europa, lo más importante, en el orden es, lograr la convergencia política de la Autonomías con el Estado, recuperar el crecimiento económico, incorporar nuevos sectores al empleo, mejorar la educación y la investigación, y sobre todo evitar que se creen escenarios de intranquilidad y preocupación permanente, que puede dar lugar la mala gestión de las políticas nacionales. Lo mejor sería hacer un justo equilibrio de ambas entidades de gobierno (CC.AA. y Gob. central), sin sucumbir en las reivindicaciones y exigencias a veces imposibles de cumplir, demostrar mesura en el gasto, buscar el equilibro entre las posibilidades y las necesidades, ni tanto ni tampoco, como reivindicaban los antiguos griegos.

Es bueno recordar que las urnas han dejado patente un mensaje claro a los partidos, no dándole la mayoría absoluta al PSOE, por las grandes dudas que ha mostrado en la gestión anterior. Los radicales y los nacionalismos extremos, quedaron en la cuneta con su mínima representación y otros desaparecieron. Por otro lado, al recibir menos votos el PP le pone en aprieto a los líderes del partido, por no doblegar a un gobierno que ha puesto al país en brete, el mensaje de los votos señalan el débil liderazgo de Rajoy, sus errores de éste último, las candidaturas de última hora y los cambios en als listas, el giro del PP hacia la derecha, el desgaste interno del PP en Madrid, y la lectura que hicieron los españoles del discurso de ZP sobre su visión de España, quien corrigió durante la campaña electoral, fue desde luego, en el pasado muy desafortunado escuchar de la boca de un Estadista, que en la figura de España caben muchas interpretaciones, cuando la unidad es algo indiscutible en cualquier país del mundo.

Finalmente, nos alegramos, que para el Acto de Investidura se haya prescindido de los apoyos nacionalistas, porque es una factura muy cara de pagar, no sólo para el gobierno sino para el país, y a mi juicio, éste fue un acierto de ZP, y se esperaría que en esa labor logre seducir el apoyo de la oposición para abordar los grandes objetivo nacionales (terrorismo y autonomías), debería desaparecer de la práctica política esa táctica perversa “cuanto peor mejor”, no es propia de un partido que habla de la integridad de España y de la cohesión nacional. 15/04/08. C. Ayala.

Bush y ZP un mismo destino

Aunque políticamente ambos gobiernos son antagónicos, el primero republicano y conservador, el segundo socialista, sin embargo, analizando ambos gobiernos encontramos más puntos en común que diferencias. Ambos se odian, los dos entraron a gobernar después de buenos resultados del gobierno precedente. Bush llegó a la presidencia con todos los cuestionamientos posibles, y no logró una mayoría clara, sombras de duda marcaron las votaciones en algunos estados. ZP igual contra todo pronóstico de derrota, la bomba del 11M le aupó al gobierno, y gobernó escoltado por la guardia germana de los nacionalistas. El registro común que se aprecia en ambas administraciones, es la negación "ad perpetuum" de la verdad. Bush se inventó las armas de destrucción masiva para invadir Irak. ZP nos vendió la tregua de ETA, pero la bomba de la T4 tiró de la manta los diálogos con ETA. Bush antes de la guerra negaba tal hipótesis, cuando la decisión ya estaba consumada. ZP nos vendió, el humo del bienestar y el pleno empleo, sin tener un plan de trabajo preciso en la materia, se jactaba del buen ritmo de la economía, a pesar de la advertencia de la burbuja inmobiliaria que ya sopesaba la opinión. La misma suerte ocurrió con los datos macroeconómicos. Bush decía, que Castro se jactaba de su industria del turismo porque sus prostitutas vendían sus servicios con educación y limpieza (sin SIDA), tergiversando las palabras del líder cubano que hizo hablando del sector. También somos testigos de las mentiras vertidas por ZP sobre el Estatuto de Cataluña, sobre la lengua, sobre la enseñanza, la OPA de Endesa, el trasvase de las aguas hacia Cataluña, sobre el paro, etc. Por esa actitud de ocultar la realidad, ha llevado al país a un estado de inacción continua en casi todos los sectores. En la UE corremos como en un fórmula 1 en destruir empleo, pero nuestro presidente y sus acólitos dicen que es mentira. Bush para llevar adelante sus cuentas dijo ante el Parlamento americano, que tenía informes que indicaban que en el 2042, la seguridad social estaría exhausta de recursos y en banca rota, si no aprobaban el presupuesto de entonces, cuando dichos informes no existían, pero sí había signos evidentes de preocupación en los bancos y la bolsa. ZP sigue desmintiendo informaciones sobre el crecimiento y el empleo dados por la OCDE, el BM, el FMI y la UE que muestran un panorama preocupante, mientras que el gobierno sigue trabajando sus políticas para seguir captando votos de aquellos nichos de votantes que según él estaban desprotegidos, y pone en duda las recomendaciones que llega de cualquier fuente de información que critique su Gob. y pone en duda la seriedad de las instituciones y sus datos. Otra vez Bush con el fin de que se aprobara el presupuesto del 2001 indicó que la economía crecería en el 2001 a una tasa del 3.3% apelando a conclusiones de expertos, cuando dichos informes tampoco existieron, lo mismo pasó con los informes sobre la contaminación ambiental, que decían que no era un problema preocupante, cuando había informes científicos que exigían con preocupación un cambio de la política americana, las catástrofes que asolaron al país también contrastaron el error del Sr. Bush.Los americanos de su presidente, creen que cuando él dice la verdad, ellos piensan justo lo contrario. La misma regla podríamos aplicar al Sr. Zapatero. En la historia de EU, no tiene parangón la sangría política, humana y económica a la que fue sometido el país, pero no sólo, ya que el fenómeno americano trascendió al mundo gracias a la globalización, deja un legado de pobreza sin precedentes y de difícil arreglo, muchos pueblos del planeta quedan profundamente irritados y enfrentados en guerras irreconciliables. De este escenario de modelo occidental, se aprovechan gobiernos populistas y tocan zafarranchos de combate al sistema, se acumulan grandes déficits públicos en el tesoro de los países, las huellas del comercio, las finanzas, y el crecimiento económico tocan fondo, y el panorama todavía es más desolador, porque no hay formulas para relanzar la economía, el suministro regular de materias primas enfrenta nuevos riesgos y retos de nos piden cambiar nuestra conducta de vida y de consumo.
Ambos políticos dejan a sus países sumidos en la ruina con una credibilidad altamente devaluada, lo peor, ambos se disculpan de sus errores volviendo al pasado, unas veces echan la culpa a la herencia que recibieron, en lugar asumir sus propios errores, el Sr. Bush, dijo que la recesión ya daba señales en el gobierno de Clinton. Cuando se sabe que fue el mejor gobierno de los últimos años después de Kennedy, por su parte ZP sigue abanderando su preocupación por las minorías (con más de 3 millones de parados), según él Aznar no se preocupó de las minorías, cuando de hecho fue un gobierno que hizo pactos con los sindicatos, sin llegar a comprarlos claro.
Bush también deja establecido, que los genes para gobernar no se heredan, por el contrario, su mala gestión ha provocado un hecho histórico, haciendo posible, que un presidente joven, sin apenas experiencia con cierto carisma, sin una evidente liderazgo nacional, con una corta carrera política, sin formación previa de gobierno, venido de las minorías raciales inmigrantes, haya alcanzado el mando de la primera potencia mundial. Mientras que ZP más modesto, sólo busca mantenerse en el gobierno, aunque el precio sea legarnos un país trastornado, si bien para él no pasa nada, si vivimos estrangulados por las cifras del deterioro económico, que afecta a las familias modestas. El surrealismo del Gob. , no para, sigue imperturbable mostrando cifras revisadas después de la última revisión, ya nadie cree, los mismos nacionalistas por quienes navegó en la mentira, ahora son sus primeros detractores-cría cuervos y te comerán-han rechazado el último prorrateo presupuestario propuesto por ZP.En el horizonte, se perciben sombras e incertidumbres para la buena gobernanza del país.Los votantes españoles tenemos una tarea que cumplir, tomar el toro por las astas, evitando que nuestro voto vaya a parar a gobiernos débiles y frágiles, sin entidad ni personalidad para administrar un Estado moderno.
Debemos exigir que den al país un modelo de sociedad que desarrolle un proyecto de futuro de medio y largo plazo, pero no soluciones parche, que solucionar un problema, creando otros muchos, no es esto lo que se quiere para el bienestar de nuestros hijos, ya que el nuestro está perdido, hasta cuando tenemos que soportar esa difícil cohabitación entre las Autonomías y el Estado, cuando llegará esa armonia, se debe dejar de mentir impunenmente para dividir el país.
Como principio los votantes debíamos pensar en la alternancia, como un mecanismo para evaluar y rechazar aquellos malos gobiernos que trabajan con la regla del fin que justifica los medios, se mantienen alianzas con pescadores de río revuelto. Frente a estos hechos, debemos reaccionar, para que, el país transite hacia nuevas formas de liderazgo político, como corresponde a un Estado moderno, con gente experimentada y comprometida con el país, que respete al Estado como manda la Constitución, para que todos los españoles tengan los mismos derechos y obligaciones tanto frente al Estado como con el resto de las autonomías. 21/01/09. C. Ayala

miércoles, 3 de junio de 2009

TOLERANCIA CERO A LA CORRUPCION POLITICA

Estamos a las puertas de las elecciones al Parlamento Europeo y uno se pregunta si realmente merece la pena molestarse en dar un voto a cualquier partido político, sabiendo que sus promesas serán utilizadas únicamente, para hacer valer sus propios intereses partidistas. Por eso muchos dudan, del sentido que tiene votar a izquierdas o a derechas, si tanto unos como otros van a orientar sus actos, con el único fin, de mantenerse en el poder y cosechar sus pingues beneficios, apartándose casi por completo, de los intereses del ciudadano, sin preocuparse de sus necesidades más sentidas, de aquellos que con esfuerzo han formado a sus hijos y los ven partir fuera del país con dolor para buscarse un empleo, o después de completar una carrera no les queda otra que trabajar de camarero o de taxista o de lo que sea, o aquel que su pobreza le impidió el acceso a un conocimiento, tiene que bregar con la masa de inmigrantes por un salario de miseria. Es aún más lamentable que esto pase con un gobierno que se hace llamar socialista. Dónde está el derecho, dónde la libertad y para qué nos sirve, cuando estos en la democracia, no actúan por sí solos y quienes debían hacer cumplir (los partidos) andan sueltos de la sociedad, preocupados en proteger sus propios intereses, entre ellos el más importante, el mantenerse en el poder. Así, todo su empeño se encamina hacia ese fin supremo, con su protagonismo social, su entusiasmo y desvelo se rodean de los íntimos, del círculo de amiguetes y familia, en cuyo medio florecen los "lobbies", que es la fuente inagotable de recursos que fluyen y huyen del Estado, privándoles así, de sus derechos más elementales como: el estudio, el trabajo, la vivienda, etc. a los desafortunados del reino. Muchos creen que participar en unas elecciones, sirve de poco o nada, y esto será así, mientras el ciudadano no vea un cambio fundamental en la actitud de los partidos políticos.

La mancha de corrupción existente en nuestra clase política, llega hasta las esferas más bajas de su estructura. En estos últimos años, se ha producido una política subordinada a los intereses del "lobby", debilitando el funcionamiento regular de las instituciones. En el perfil de aquellos existe casi una apatía, una negligencia en el cumplimiento de su mandato, en lugar de trabajar para los intereses del Estado y del ciudadano, lo hacen para los grupos del poder fáctico. Esto ha provocado un divorcio entre la sociedad y la clase política. Los partidos actúan como empresas; como una gran familia, una forma de "cosa nostra", donde cosechan decenas de miles de personas. Si pierden las elecciones, y alguien las tiene que perder, perderán su puesto de trabajo. Si las ganan, estos son los prohombres que encontraremos dirigiendo grandes empresas nacionales, asesores en la administración y otros innumerables puestos dedicados al proyecto del partido. Y digo yo, para qué sirven los concursos..? y otro contesta, para legalizar la entrada de un elemento del sistema, para que legitimar lo ilegítimo.

Esta masa de prohombres, no tienen ninguna formación política, incluso en muchos casos diría yo, ninguna formación, todos recordarán a un tal Roldán del PSOE que administró buena parte de los fondos reservados, a favor de un grupo restringido de privilegiados políticos, un don nadie, que decía ser economista a quien sólo le faltaba ser ministro. Como es natural éstos, no tienen ningún compromiso con el pueblo; su compromiso lo tienen únicamente con ellos mismos y con la persona (el padrino) quien les ha puesto en el cargo. A estos prohombres no les pidas honestidad política, aunque han sido elegidos por los propios políticos y debieran estar sometidos a ella, pero no son políticos, son “allegados” y como tales sus miras y acciones son limitadas, pero como operadores de base son fieles a sus patrones y padrinos.
Para mantenerse en la lucha política, es necesario contar con equipos, personas y medios que dediquen todo su esfuerzo en alcanzar el proyecto, al que se dedican en exclusividad y del cual dependen para su pervivencia política y económica; ésta unión de intereses, es la dinámica que los mantiene unidos en el poder gracias al interés común que tienen que proteger. Se juegan demasiado, tanto dirigentes como la masa de gente que arrastra detrás, alimentan la maquinaria con los recursos del Estado para seguir mangoneando del régimen establecido. Lógicamente, a esta masa hay que pagarla. La materia prima del negocio es conseguir acuerdos (contratos) con instituciones, tanto privadas como públicas, financiaciones, ayudas, regalos, dádivas y todo tipo de medios que permitan la cosecución de los fines. La premisa fundamental, es que los dirigentes sean siempre ajenos a cualquier medio o transacción ilegitima que se produzca en el ámbito de las operaciones. Su honradez debe estar a toda prueba y si alguno de sus colaboradores ha enfrentado juegos de interés, probado por la justicia, naturalmente, y si es declarado culpable, debería ser apartado del equipo y de la permanencia en el partido, más que por corrupto, por torpe y para que sirva de lección al resto del equipo.

El mercado inmobiliario en España ha tenido una gran influencia durante estos años en la corrupción en el que todavía estamos inmersos. El mismo ha contribuido a mantener las arcas de los grandes partidos y lógicamente los precios del producto final llegaron altamente encarecidos por esos grandes gastos hechos en la cadena de intereses del poder. La corrupción política para mantener el sistema, se ha extendido hasta los pequeños poblados de la geografía española, sin que haya sido objeto de persecución legal de ningún, mucho menos de los dirigente político de altos vuelos. ¡Faltaría más!.
Lo peor de todo es que este régimen de intereses, se ha ido hilvanando en el seno de la sociedad como algo natural, tal proceso sigue los ritmos del calor de nuestras regiones geográficas, en las zonas más calientes se aprecia más que en las frías. El límite de hasta dónde se puede llegar, lo marca la justicia, ya no la ética, ni la honradez, ni cualquier otro concepto al que se debieran acogerse la clase política, muchos de ellos nos representa ante el mundo entero. Esos principios se echan en falta en nuestra clase poltica, el punto más crucial que deberíamos exigir a nuestros dirigentes políticos de cualquier ideología, o a cualquier representante público en cualquier servicio del Estado.
Esa manía tan extendida de los dirigentes políticos, de vivir que son dos días, sobre la cual se teje toda la economía, se trata en pocos medios, y pocas tertulias; sobre todo, lo echo de menos en las presentaciones televisivas de los propios dirigentes políticos. Cuando se hace mención de la corrupción política, a lo largo de la entrevista, el único comentario que sale es “que también ellos son humanos”. Es decir, eso no tiene ninguna importancia y no merece la pena hablar de ello.

Mi opinión y el de muchos ciudadanos es que aquellos comportamientos corruptos no debían tomarse a la ligera, como algo banal, al contrario, debía preocuparnos y mucho. Debemos evitar que la picaresca y la cultura del pelotazo vaya despojando los valores que hemos acumulado durante años, la sociedad debía tener nuevos patrones, nuevos modelos en quien reflejarse, en lugar de ver como carca y antiguo, la cultura que nos dejaron nuestros padres y abuelos. Este desgaste social, es conveniente atajarlo antes de que se convierta en un mal nacional, si es que ya no lo es, claro.

Si los líderes nacionales del espectro político adolecen de conceptos éticos, sin crítica ni autocrítica que regule sus errores, ¿cómo pedir que lo hagan otros altos cargos de otras comunidades?, y encima, cuando ellos mismos son los que deciden los altos cargos del aparato judicial, del sistema financiero o de los organismos públicos. La crisis financiera que vivimos, se ha debido en gran medida a este proceso prolongado de perfeccionamiento de la corrupción, que ha ido engordando el mal y erosionando los valores y la moral del pueblo, donde la responsabilidad, la honradez, el esfuerzo, el deber, etc. brillan por su ausencia.

Yo no digo que esta corrupción y sobre todo el relajamiento existente en las instituciones en la aplicación de códigos de conducta, sea un problema exclusivamente nacional. No, no afirmo semejante cosa, pero sí, que en España se da en mayor proporción que en otros países de la Unión; con sólo mirar la crisis, nos damos cuenta, que un mismo problema ha afectado a todo Europa, pero en España parece un cataclismo, lo que muestra que vivíamos en una economía casi virtual, a causa de ese nefasto modelo de gestión de la cosa pública, sin propuestas ni alternativas haciendo sostenible la economía y el desarrollo.

Para acabar, tengo poca confianza, en una respuesta positiva de los partidos políticos para reconducir la deriva del Estado. Considero urgente, la creación de un organismo independiente, que analice los casos de corrupción, cuando hay indicios y mensajes que lo indican, sin o antes, de que intervenga la justicia y sobre todo que a ese organismo debía dotársele del poder necesario para recusar aquella morralla política que daña la honorabilidad de la clase política responsable. La composición de este organismo, en mi opinión, debiera estar formada por miembros procedentes del pueblo de toda solvencia intelectual y con experiencia probada en sus respectivos campos, con figuras que sean consideradas a priori honestas e independientes políticamente. Este organismo debería ser impuesto a la clase política a través de un acuerdo nacional entre el pueblo y sus líderes políticos.

Ya es hora de que la sociedad civil mostre su preocupación con la clase política, que nuestro voto no es un cheque en blanco por cuatro años, para que continúen los rifirrafes internos, dar escándalos de entidad, tanto dentro como fuera de España y mentir en cada momento al ciudadano sin pudor. No lo digo solamente por los dirigentes de un determinado color político, sino por la gran mayoría.

No es normal lo que ocurre, sino más bien intolerable. No merecen los ciudadanos que esas personas se rían descaradamente del pueblo gracias a su impunidad, y escasa moral y honorabilidad que tienen. Creo que es una obligación del ciudadano dar pautas para frenar la situación actual, debemos pues orientar proponiendo soluciones para que no pase lo que pasa y dejemos de escuchar esa maldita frase: tenemos los políticos que nos merecemos.

El voto no es el único acto democrático que le queda al ciudadano de a pié. Debería existir otras maneras de exigir y controlar el trabajo de los legisladores y el Gob. para que cumplan su mandato que les ha conferido el pueblo, y controlar si se cumplen las promesas electorales hechas, y para que el representante de turno de cuentas de sus actos ante sus electores, y lo más importante, demostrar transparencia de su gestión, honradez, y un comportamiento acorde con la entidad del cargo y todas las reglas no escritas que hacen de un líder un “hombre” integro.
Tal vez sea mucho pedir, que tanto la gestión política como la económica deberían estar a la altura de las expectativas del pueblo, aunque no se cumplieran, porque no depende exclusivamente de ellos, pero el esfuerzo, la honradez, la transparencia, el honor y la confianza del pueblo sí dependen exclusivamente de ellos. Y esto es lo que se va perdiendo y tal vez no lo hemos tenido nunca. Una democracia sin fundamentos morales como base de la convivencia, es como sembrar en el desierto. E. Aguirre-Kenito

miércoles, 13 de mayo de 2009

La Nacion en estado........

El Síndrome Zapatero. Cuanto más la crisis se aferra del país, mayor es la carga que se acumula para las arcas del Estado, cada medida de choque que pone el Gob. es un puyazo ardiente que hunde y funde nuestra escuálida economía, los paliativos que nos dan son miserias de imaginación que basan sus efectos en mayores gastos al descubierto para mitigar la mala gestión del país, una formula de endeudamiento para el país que roza lo irresponsable,pone en riesgo nuesta permanencia dentro del sistema monetario europeo, además de poner en trance, el futuro bienestar de nuestros hijos y nietos, porque el muerto de la deuda quedará para los futuros gobiernos, y el mazazo de los impuestos caerá inevitablemente sobre nuestras espaldas, cansadas de tanto impuesto.

Aunque el Gob. haya comprendido el mensaje que le transmite la machacona opinión, que le pide cambiar de modelo y apartarse de esos vacuos discursos y promesas; ZP hace amagos con medidas desordenadas e insuficientes para generar confianza y sobrellevar la turbulencia que desestabiliza nuestra geografía; lejos quedan aquellos tiempos de bonanza, cuando ZP se hizo cargo del Gob. aguas tranquilas circulaban por nuestra economía y las perspectivas de progreso parecía evidentes; pero aquel durante toda su gestión, no ha hecho más que servir a los intereses nacionalistas y vaciar las arcas del Estado, incluso llegó desajenar 80 toneladas de oro de las reservas del tesoro y desde entonces el éxtasis por el gasto no ha cesado, en el horizonte, no se divisa ni imagen, ni objetivo haciendo que el destino del país sea más incierto que nunca, los fondos del Estado se usan sólo para evitar que la euforia se desmadre, los recursos financieros que promete sólo tapan unos agujeros que luego revientan por otros lados (sectores).
El informe del estado de la Nación, sólo deja ver que la Nación está en estado, pero, en estado de periclitar, se quiere bloquear la crisis, con un más de lo mismo, habiendo sucumbido el modelo del ladrillo, se sigue bombeando recursos hacia ése sector, porque el Gob. cree que es lo único que puede sacarnos de la crisis, en estas condiciones, ZP sólo deja ver que lo que quiere es mantenerse como sea en el poder y, lo consigue gracias a una sofisticada propaganda, las mentes no dan para más, estamos frente a la ley del mínimo, no hay imaginación, seguimos navegando con el mismo patrón, aunque quieran vendernos un cambio, no deja de ser, el maquillaje de un recambio, no hay coordenadas, ni mapas (alternativa) ni bitácora, seguro que así, no llegaremos a la tierra que aquel nos ha prometido. Pero hay que reconocer, la habilidad del equipo del Gob. porque sabe distraer a las masas, hay mucha sociología de por medio, porque mordemos fácilmente la carnada de los sedativos que nos da.
Vivimos momentos de incertidumbre, desde la galería observamos, la trifulca de dos contendientes enzarzados en un toma y daca, que recuerda a los emperadores de la Roma imperial, quienes para controlar la plebe echaban los leones a los gladiadores así evitaban tomar la cicuta o recibir una puñalada trapera por los desmanes cometidos. Sin duda eran otros tiempos, ahora el gobierno para evitar el clamor del gentío bombardea cheques a diestra y siniestra, empezando por descabezar a sus líderes sindicales con golpes de corte largo, a falta de la pasta de las calificaciones y recalificaciones, echa mano al socorrido crédito público, ya no importa el descrédito del Gob. ni del país; tampoco el reparto es que sea equitativo, los que tienen más retienen y a los que no, los mantiene, el pueblo agradecido de tal generosidad, le da un aprobado. Una vez más ZP se salva de la pica o del cadalso y tira palante.
La oposición, en lugar de centrar el debate a la altura de las circunstancias con hechos y datos, quitar el grano de la paja, entra en el juego deliberado que propone el Gob. así de cortito queda descifrar los cataplasmas con que tratan de aliviar nuestros males; cómo cuesta cuestionar y destapar los trucos que esconde el Gob. y mostrar que esas dádivas no son sino otro trámite electoral, que por otra parte, éste eventos ya impacientan al ciduadano, primero las generales, después las gallegas, luego las vascas ahora las europeas, suma y sigue, la sangría de fondos en este reino de taifas, luego nos pasaran la factura en los impuestos; menos mal, que el Gob. ha dicho recientemente, el tenga más, que pague, en vista de que la clase media gran contribuyente del tesoro, ya no puede tirar más del carro, yo creo que sería el momento de que los políticos echaran mano a sus bolsillos quienes tienen la fortuna de acumular tantos cargos como salarios.

Las masas que mitigan sus males con el pábulo de las ayudas, no les salvará, ni los mandamientos de la ley del género, ni la alianza de las civilizaciones, los políticos que nos dirigen, no encontramos ni una pizca de experiencia para proyectar un plan sostenido de desarrollo de medio y largo plazo, para atacar ordenadamente los problemas de un país, que por otra parte, se va haciendo ingobernable, gracias al modelo de Estado desarrollado por el Gob. muchos piensan que hay visos de una balcanización silenciosa, en efecto, los Estatutos Autonómicos serian los futuros "terminator" de nuestra integridad, un escenario profundizado sin medir las consecuencias fruto de esa política chapucera de quita y pon, y to' pa mi. Cinco años de medidas temerarias inconexas para generar desarrollo y riqueza, son muchos años y es una suerte que España todavía siga viva, con un Gob. embaucador que se siente orgulloso, de haber logrado lo imposible, a base de ocultar veladas intensiones que intranquilizan al país, y como él dice, a pesar de todo, no ha pasado nada, o por lo menos, nada para él. ZP no es consciente que galopamos en una crisis de proporciones, no sólo por la pérdida de empleo y el cierre de empresas y el nulo crecimiento, sino, porque con ese modelo de gasto por el gasto, y haberse inclinado en un modelo de país que no ataca los problemas nacionales, al contrario las fragiliza al extremo.

La sociedad se bate, en medio de un consumo sumido en el desierto, un IPC que no encuentra sosiego, primero sube por las nubes, luego baja por los suelos, el déficit de la producción (bienes y servicios) se lleva en caída libre al PIB, unas instituciones de crédito preocupadas por mantener los beneficios históricos de un mercado inmobiliario artificial, para ello, se apuntalan en el erario nacional para seguir manteniendo unos precios arbitrariamente atiborrados de una desmedida burbuja inmobiliaria, lo que hoy anuda, el cuello de las empresa; las fábricas echan cierre a su garito y mandan a la calle a millones de trabajadores, al parecer, en el primer trimestre de este año, dicho proceso subió un 266%, el crecimiento de la mora ha hecho saltar por los aires los desahucios, se ha acuñando un nuevo mercado inmobiliario, las subastas; el déficit comercial y fiscal crece permanentemente devaluando nuestra calidad y credibilidad como país. En todo esto, el Gob. no ha mostrado una preocupación real, nadie sabe porqué no coge al toro por las astas. Los que le advierten los desaciertos, son calificados de alarmistas y antipatriotas; los analistas que muestran cifras, son los que no se enteran de nada, si lo hace el sector privado o el BCE, son agoreros de la derecha, si le advierte la UE, el BM o el FMI, el gobierno dice que las cifras no muestran los ajustes del Gob., si lo hace la oposición, de inmediato coge el batiburrillo de la memoria "histórica" y sus respuestas se convierten en otras preguntas de un Gob. que parece que hace oposición.

El mayor logro (?) de ZP fue sin duda la lucha por la igualdad del género, para extirparnos ese moro que llevábamos dentro, la memoria histórica que juzga al malo y premia al bueno, su análisis sobre el sexo de base y la legalización de todas las derivaciones, la ley del aborto y la píldora del día D aunque discutida sigue su camino, la promoción de los Estatutos Autonómicos, que ha puesto en un brete al aparato de Justicia, la transferencia de las competencias ha puesto en cuestión la figura de Estado, promovió una inmigración desordenada, que ahora no sabe como resolver el bacanal, una ley de la dependencia que no termina por cuajar, los matrimonios "gay" y los divorcios relámpagos han des estructurado a millones de hogares, una ley de educación para la ciudadanía que siembra rebelión y acoso en los centros de educación, una ley de educación basada en el "laissez faire laissez passer". En materia exterior, la alianza de civilizaciones fue un derroche sin contenido ni continente. Poco más se puede contar de estos cinco años de gobierno. Sacar vosotros mismos vuestras cuentas. Lo que más debe preocuparnos, es cómo mantener la figura de un Estado, que se apoya en el filo de una navaja que va seccionándola poco a poco, sería hora de parar esos Estatutos que no llevan a otro sitio sino a la inquina, que aunque ilegales se aplican a raja tabla, pero cómo podemos bloquear el rodillo, siendo el gobierno la madre del cordero (juez y parte) de la criatura, !no queda otra sino cambiar!.

Como estamos en elecciones, el ingenio del Gob. ya produce sus efectos, su última parida, fue eliminar la propaganda de la TV pública, pero no, la del partido, a costa de financiar hábilmente a la industria nacional, nos recrearemos en la pantalla con la memoria histórica, de la malévola herencia franquista ira calando subliminalmente en la opinión. Alguien del PSOE baticinó, que a España no la conocería ni la madre que la parió, qué más quieren, más transformada que está, no puede estar. La seguridad con que nos habla ZP parece que tuviera sentido todo lo que dice, sin duda, es hábil e inteligente, porque sólo habla de las ayudas al paro y la igualdad sin límites, y convence, como dirían los franceses para ganar las elecciones, pero a costa de convertir una mentira en verdad a base de afirmarla sin rubor, recuerdan el estado de bienestar?, que nuestra economía estaba blindada contra influencias externas, y que eramos mejores que otros países europeos de nuestro entorno, que las soluciones son siempre socialistas, ahora que estamos en campaña, lo repite con más derecho; como vivimos en una sociedad que sólo escucha y lee poco, es posible que el PSOE de ZP se salte otra vez la pica y puntúe bien, alguien diría, tal para cual, tal país tal gobierno, pero una gran parte de la ciudadanía, dice que el país no merece semejante gobierno, ahí tenemos un problema que decifrar por lo complejo de entender.
Para más inri, la oposición anda desperdigada y dividida, le cuesta demostrar que ellos son la antítesis del Gob. En estas condiciones tenemos que apostar por Rosa Diez, que es una política sensata, su valoración se va cotizando mejor que las acciones de la bolsa. Menos mal, que este episodio nos pilla ya insertos en la UE, pero, los delirios del Gob. acabarán por sacarnos del Euro y sino al tiempo. C. Ayala.

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