Por C. Ayala
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Venezuela se prepara este fin de semana para llevar a cabo su décimo tercer proceso electoral desde 1999 que gobierna Chávez. Más de 17 millones de venezolanos están convocados este domingo para elegir a los 165 diputados de la Asamblea Nacional, en la que se espera que el "chavismo" gane la mayoría para el período 2011-2015. Como se puede ver, el país en diez años le ha tocado vivir el tormento de las urnas, cada año, lo que muestra de cómo el gobierno de Chávez ha ido organizando las campañas, para ganarle el terreno a la oposición en la correlación de fuerzas, según la meteorología política a golpe de elecciones y proselitismo permanente con los recursos del Estado, prohibiendole toda posibilidad legal a la oposición de defender sus principios. Como es norma del populismo del siglo XXI se utiliza toda la propaganda facilitada por la maquinaria oficial, cuando hablamos de maquinaria aquí también nos referimos al método de obtener más votos en beneficio del partido oficialista PSUV, en ese avance casi ha borrado por completo la fuerza de la oposición que existía en el país, hay que agradecer que si en estas elecciones renacen de sus cenizas, los haga gracias al apoyo decidido del ciudadano para el bien del país y recuperar algo de la democracia perdida.
De la quema de la oposición queda en estos comicios la Mesa de Unidad Democrática que reúne a los partidos históricos como Acción Democrática, Copei y La Causa R, así como nuevas fuerzas como UNT, Primero Justicia, Podemos o Proyecto Venezuela, en el pasado actuaron independientes buscando su protagonismo propio y como siempre el consenso no era fácil, su mayor error, no haber concurrido en las últimas elecciones, porque no tenían garantías para unas elecciones limpias, éticamente correcto pero políticamente una estrategia equivocada, lo que aprovechó Chávez para encaramarse en el escenario político como la única alternativa. En estas elecciones, la oposición cree poseer mejores condiciones para hacer un frente unido ante Chávez, debido el empeoramiento de las condiciones económico -sociales ha crecido un antichavismo de forma no desdeñable, pero tiene que enfrentar también al grupo llamado de los “Nini”, es decir, los partidos que no están ni con Chávez ni con la oposición tradicional, de manera que, lo que reduce en parte, la capacidad de convocatoria a la oposición, según algunos sondeos podría contar hasta un 47%, lo que representa cinco puntos menos que el chavismo, además, las expectativas de la oposición son mejores que otros años porque el líder enfrenta una serie de dificultades tanto dentro de su partido como en el seno de la sociedad y la opinión, se critica a menudo la corrupción y la mala gestión de la economía y los servicios, la inseguridad se va consolidando, otro obstáculo es el desarrollo armónico del conjunto de sectores económicos del país, que queda supeditada por la permanente crítica al capitalismo que bloquea la entrada de inversiones al país, y los riesgos que éstas enfrentan con la política de la nacionalización de empresas, sin descontar el acoso continuo que sufre el sector privado por parte del gobierno, que los mira como la lacra del país, de suerte que, subsistir en esas condiciones es un acto testimonial que marca un grado avanzado de resistencia.
De otra parte, se aprecia que las convocatorias electorales para el coronel Chávez, representan como un maquillaje para torear a la democracia, porque se controla de forma precisa el avance de la oposición en las regiones donde está el poder de la oposición, en efecto, la ley electoral aprobada por la inteligencia chavista, frena el progreso de la oposición, la reforma de la ley electoral, aprobada por la Asamblea Nacional (controlada por el PSUV) de manera poco disimulada, valorando la calidad de los votos hacia el chavismo, un acto que viola los principios de la Constitución que frente a la ley todos son iguales por lo que es anticonstitucional que un voto en una región tenga mayor valor que el otro, consecuentemente, en modo alguno, los votos emitidos en las circunscripciones del chavismo pueden valer más que en otros circuitos electorales. Pero el método le permite al Gobierno obtener en esos ámbitos (áreas rurales) mayor representación con menos votos, es un cálculo perfecto de la inteligencia oficial y un ejemplo del abuso de poder.
También hay otras trampas legales, preparado por el sistema para estos comicios. La asignación de los 165 diputados depende de una nueva distribución hecha por el Consejo Nacional Electoral, en manos del chavismo, un cambio de las circunscripciones, afectando a los Estados más poblados, casualmente gobernados por la oposición (Zulia, Miranda, Distrito Capital, Táchira y Nueva Esparta). Con la nueva distribución, estos Estados que concentran el 52% de los votantes sólo podrán elegir 64 escaños que corresponde al 39% de la Asamblea, mientras el resto del país, con el 48% de los votantes, elige 101 representantes es decir el 61% de los escaños que represente los dos tercios requeridos para la mayoría, por lo que es difícil que el partido del gobierno no pueda obtener la mayoría absoluta del 55% sino incluso el control de la Asamblea que requiere los dos tercios de los escaños. Los lideres de la oposición son concientes de la dificultad se resignan diciendo que no vamos a cambiar al gobierno, pero sí, la forma de gobernar, como diría el dictador Franco estas elecciones están atadas y bien atadas, sin embargo pese a estas grandes manipulaciones de Chávez se jacta de la trasparencia, del modelo de democracia que tiene, y allí donde va no hace más que elevar a los altares su purulento régimen.
Para llegar a donde está el coronel Chávez ha diseñado expresamente el aparato estatal poniendo bajo su autoridad a todas las instituciones a trabajar para satisfacer su megalomanía, así ha logrado dividir a la oposición debilitándola y perforando su poder por todos sus fueros, los medios trabajan con una mordaza “at perpetuum” censurando todo lo que es crítico al gobierno (Globovisión), si no son clausurados son reabiertos para pasar los mensajes maratónicos de aquel profeta del socialismo del nuevo siglo, poniendo en tela de juicio no sólo a la justicia sino conculcando los derechos ciudadanos, la libertad de expresión, dando como resultado un franco deterioro del sistema democrático. No es por lo tanto, una impropiedad decir, que las leyes se han elaborado y se elaboran a medida del líder y su partido, la misma Constitución Política del Estado-CPE se ha puesto patas arriba con el objetivo primario para que Chávez sea reelegido consecutivamente, un proceso que ha sido observado desde varias esferas de opinión, incluso ahora el oficialismo cree que la CPE ya no les vale para caminar por la ruta del socialismo del siglo XXI, de manera que, no nos extrañe que muy pronto se cuele otras elecciones o un referéndum, según los caprichos y los intereses que proponga el soberano líder.
Chávez cree que el pueblo es consciente de los beneficios de su política asistencial, primero ha ido empobreciendo al país año tras año, olvidando por completo el desarrollo interno del país, luego se inventa un mega programa de alimentos Fundaproal, como si Venezuela hubiera salido de una guerra y era imperioso poner en marcha un programa de emergencia alimenticia, para privilegiar a los niños, los trabajadores, las madres, los estudiantes, etc. con una campaña sin precedentes de distribución de alimentos, donde el líder aparece como un benefactor de la patria, en lugar de producir hace una campaña demagógica del estado de bienestar importando el 70% de los alimentos que consume, como no podía ser de otra manera, el programa de alimentos se sumió en una suerte de escándalos de corrupción financiera, donde los administradores han encontraron una mina para sus negocios particulares, lo peor es que, los miles de toneladas de alimentos comprados no eran ni mucho menos necesarias frente a la capacidad de consumo, resultando muchos de ellos pasados de fecha.
Un país rico, con un potencial de producción considerable, prefiere atender los recursos extractivos que por desgracia no son renovables, lejos de diversificar la exportación y la producción y satisfacer la demanda interna, prefiere echar mano a los hidrocarburos, al gas, al oro, al hierro, que por cierto, éste último ha decrecido en un 31%, gracias al grado de obsolescencia tecnológica que sufre el sector, además de las frecuentes huelgas influyeron sin descontar la reducción oficial del consumo eléctrico que afectó a todo el sector productivo, mientras las exportaciones de hidrocarburos crecen a un ritmo del 20% qué paradoja, mientras el país exporta recursos energéticos, se raciona la energía internamente, en lugar de asegurar el bienestar invirtiendo en el país, el gobierno se ha lanzado en una campaña sin precedentes con el dinero del Estado para arrastrar a los países vecinos en ese viaje incierto al socialismo que todavía nadie sabe en que consiste, una vez fracasado el comunismo sólo quedaba la figura de Fidel que ahora él mismo se ha desmarcado diciendo que su modelo (cubano) está superado y ya no sirve para Cuba.
Estas elecciones del que tanto ha hablado su líder de la transparencia, de la celeridad, de la participación, de la democracia, pero hasta ahora nos tienen en vilo, sin saber el resultado, esperemos que el resultado no sea otra cocina, la opinión se inquieta y en mayor medida a la oposición, la portavoz del Consejo Nacional Electoral sólo ha dicho, que todo está bien y que estén tranquilos y se vayan a descansar, de dónde surgen nuevas dudas, no ganamos para sustos.
Las últimas noticias informan que la oposición está a punto de bloquear el poder de Chávez en la votación quitándole la mayoría de los dos tercios con el que le permite gobernar por decreto. la situación es la siguiente: La Mesa de Unidad Democrática que aglutina a la mayoría de la oposición habría obtenido alrededor de 59-60 curules (escaños), los partidos que apoyan a Chávez (PSVU y PPT) 92 curules, hay tres parlamentarios que representan a los indígenas y hay otros 11 parlamentarios con el 95% de escrutinio quedan por definir, según dicen debido al estrecho margen que separa a los parlamentarios elegidos.
Des esta manera y con las cifras indicadas, los opositores al oficialismo habrían logrado sus objetivos, parar la apisonadora de Chávez que en la pasada legislatura, tenía 165 asientos de la Cámara. Chávez pierde así los dos tercios del Congreso que le permitían aprobar leyes orgánicas. Esos once escaños que aún quedan por decidir a que lado inclinará la fiel de la balanza, decidirán si el oficialismo gana los dos quintos de la Asamblea, 99 votos, necesarios para aprobar la Ley Habilitante que le permite al jefe del Estado gobernar por decreto. Como se puede imaginar, la oposición está pletórica del nivel de resultados que han conseguido, considerando que el escenario político
De la quema de la oposición queda en estos comicios la Mesa de Unidad Democrática que reúne a los partidos históricos como Acción Democrática, Copei y La Causa R, así como nuevas fuerzas como UNT, Primero Justicia, Podemos o Proyecto Venezuela, en el pasado actuaron independientes buscando su protagonismo propio y como siempre el consenso no era fácil, su mayor error, no haber concurrido en las últimas elecciones, porque no tenían garantías para unas elecciones limpias, éticamente correcto pero políticamente una estrategia equivocada, lo que aprovechó Chávez para encaramarse en el escenario político como la única alternativa. En estas elecciones, la oposición cree poseer mejores condiciones para hacer un frente unido ante Chávez, debido el empeoramiento de las condiciones económico -sociales ha crecido un antichavismo de forma no desdeñable, pero tiene que enfrentar también al grupo llamado de los “Nini”, es decir, los partidos que no están ni con Chávez ni con la oposición tradicional, de manera que, lo que reduce en parte, la capacidad de convocatoria a la oposición, según algunos sondeos podría contar hasta un 47%, lo que representa cinco puntos menos que el chavismo, además, las expectativas de la oposición son mejores que otros años porque el líder enfrenta una serie de dificultades tanto dentro de su partido como en el seno de la sociedad y la opinión, se critica a menudo la corrupción y la mala gestión de la economía y los servicios, la inseguridad se va consolidando, otro obstáculo es el desarrollo armónico del conjunto de sectores económicos del país, que queda supeditada por la permanente crítica al capitalismo que bloquea la entrada de inversiones al país, y los riesgos que éstas enfrentan con la política de la nacionalización de empresas, sin descontar el acoso continuo que sufre el sector privado por parte del gobierno, que los mira como la lacra del país, de suerte que, subsistir en esas condiciones es un acto testimonial que marca un grado avanzado de resistencia.
De otra parte, se aprecia que las convocatorias electorales para el coronel Chávez, representan como un maquillaje para torear a la democracia, porque se controla de forma precisa el avance de la oposición en las regiones donde está el poder de la oposición, en efecto, la ley electoral aprobada por la inteligencia chavista, frena el progreso de la oposición, la reforma de la ley electoral, aprobada por la Asamblea Nacional (controlada por el PSUV) de manera poco disimulada, valorando la calidad de los votos hacia el chavismo, un acto que viola los principios de la Constitución que frente a la ley todos son iguales por lo que es anticonstitucional que un voto en una región tenga mayor valor que el otro, consecuentemente, en modo alguno, los votos emitidos en las circunscripciones del chavismo pueden valer más que en otros circuitos electorales. Pero el método le permite al Gobierno obtener en esos ámbitos (áreas rurales) mayor representación con menos votos, es un cálculo perfecto de la inteligencia oficial y un ejemplo del abuso de poder.
También hay otras trampas legales, preparado por el sistema para estos comicios. La asignación de los 165 diputados depende de una nueva distribución hecha por el Consejo Nacional Electoral, en manos del chavismo, un cambio de las circunscripciones, afectando a los Estados más poblados, casualmente gobernados por la oposición (Zulia, Miranda, Distrito Capital, Táchira y Nueva Esparta). Con la nueva distribución, estos Estados que concentran el 52% de los votantes sólo podrán elegir 64 escaños que corresponde al 39% de la Asamblea, mientras el resto del país, con el 48% de los votantes, elige 101 representantes es decir el 61% de los escaños que represente los dos tercios requeridos para la mayoría, por lo que es difícil que el partido del gobierno no pueda obtener la mayoría absoluta del 55% sino incluso el control de la Asamblea que requiere los dos tercios de los escaños. Los lideres de la oposición son concientes de la dificultad se resignan diciendo que no vamos a cambiar al gobierno, pero sí, la forma de gobernar, como diría el dictador Franco estas elecciones están atadas y bien atadas, sin embargo pese a estas grandes manipulaciones de Chávez se jacta de la trasparencia, del modelo de democracia que tiene, y allí donde va no hace más que elevar a los altares su purulento régimen.
Para llegar a donde está el coronel Chávez ha diseñado expresamente el aparato estatal poniendo bajo su autoridad a todas las instituciones a trabajar para satisfacer su megalomanía, así ha logrado dividir a la oposición debilitándola y perforando su poder por todos sus fueros, los medios trabajan con una mordaza “at perpetuum” censurando todo lo que es crítico al gobierno (Globovisión), si no son clausurados son reabiertos para pasar los mensajes maratónicos de aquel profeta del socialismo del nuevo siglo, poniendo en tela de juicio no sólo a la justicia sino conculcando los derechos ciudadanos, la libertad de expresión, dando como resultado un franco deterioro del sistema democrático. No es por lo tanto, una impropiedad decir, que las leyes se han elaborado y se elaboran a medida del líder y su partido, la misma Constitución Política del Estado-CPE se ha puesto patas arriba con el objetivo primario para que Chávez sea reelegido consecutivamente, un proceso que ha sido observado desde varias esferas de opinión, incluso ahora el oficialismo cree que la CPE ya no les vale para caminar por la ruta del socialismo del siglo XXI, de manera que, no nos extrañe que muy pronto se cuele otras elecciones o un referéndum, según los caprichos y los intereses que proponga el soberano líder.
Chávez cree que el pueblo es consciente de los beneficios de su política asistencial, primero ha ido empobreciendo al país año tras año, olvidando por completo el desarrollo interno del país, luego se inventa un mega programa de alimentos Fundaproal, como si Venezuela hubiera salido de una guerra y era imperioso poner en marcha un programa de emergencia alimenticia, para privilegiar a los niños, los trabajadores, las madres, los estudiantes, etc. con una campaña sin precedentes de distribución de alimentos, donde el líder aparece como un benefactor de la patria, en lugar de producir hace una campaña demagógica del estado de bienestar importando el 70% de los alimentos que consume, como no podía ser de otra manera, el programa de alimentos se sumió en una suerte de escándalos de corrupción financiera, donde los administradores han encontraron una mina para sus negocios particulares, lo peor es que, los miles de toneladas de alimentos comprados no eran ni mucho menos necesarias frente a la capacidad de consumo, resultando muchos de ellos pasados de fecha.
Un país rico, con un potencial de producción considerable, prefiere atender los recursos extractivos que por desgracia no son renovables, lejos de diversificar la exportación y la producción y satisfacer la demanda interna, prefiere echar mano a los hidrocarburos, al gas, al oro, al hierro, que por cierto, éste último ha decrecido en un 31%, gracias al grado de obsolescencia tecnológica que sufre el sector, además de las frecuentes huelgas influyeron sin descontar la reducción oficial del consumo eléctrico que afectó a todo el sector productivo, mientras las exportaciones de hidrocarburos crecen a un ritmo del 20% qué paradoja, mientras el país exporta recursos energéticos, se raciona la energía internamente, en lugar de asegurar el bienestar invirtiendo en el país, el gobierno se ha lanzado en una campaña sin precedentes con el dinero del Estado para arrastrar a los países vecinos en ese viaje incierto al socialismo que todavía nadie sabe en que consiste, una vez fracasado el comunismo sólo quedaba la figura de Fidel que ahora él mismo se ha desmarcado diciendo que su modelo (cubano) está superado y ya no sirve para Cuba.
Estas elecciones del que tanto ha hablado su líder de la transparencia, de la celeridad, de la participación, de la democracia, pero hasta ahora nos tienen en vilo, sin saber el resultado, esperemos que el resultado no sea otra cocina, la opinión se inquieta y en mayor medida a la oposición, la portavoz del Consejo Nacional Electoral sólo ha dicho, que todo está bien y que estén tranquilos y se vayan a descansar, de dónde surgen nuevas dudas, no ganamos para sustos.
Las últimas noticias informan que la oposición está a punto de bloquear el poder de Chávez en la votación quitándole la mayoría de los dos tercios con el que le permite gobernar por decreto. la situación es la siguiente: La Mesa de Unidad Democrática que aglutina a la mayoría de la oposición habría obtenido alrededor de 59-60 curules (escaños), los partidos que apoyan a Chávez (PSVU y PPT) 92 curules, hay tres parlamentarios que representan a los indígenas y hay otros 11 parlamentarios con el 95% de escrutinio quedan por definir, según dicen debido al estrecho margen que separa a los parlamentarios elegidos.
Des esta manera y con las cifras indicadas, los opositores al oficialismo habrían logrado sus objetivos, parar la apisonadora de Chávez que en la pasada legislatura, tenía 165 asientos de la Cámara. Chávez pierde así los dos tercios del Congreso que le permitían aprobar leyes orgánicas. Esos once escaños que aún quedan por decidir a que lado inclinará la fiel de la balanza, decidirán si el oficialismo gana los dos quintos de la Asamblea, 99 votos, necesarios para aprobar la Ley Habilitante que le permite al jefe del Estado gobernar por decreto. Como se puede imaginar, la oposición está pletórica del nivel de resultados que han conseguido, considerando que el escenario político
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